¡Se acabó el año y Antioquia no aprendió! Pese a los reiterados llamados de las autoridades y a las cifras alarmantes que dejó diciembre, el departamento volvió a comenzar el año con personas lesionadas por pólvora.
Durante la celebración de Año Nuevo se registraron 26 nuevos casos de quemaduras, elevando a 173 el total de afectados al cierre del año en el departamento, una muestra de que el problema persiste y las advertencias no han sido suficientes, esto a pesar de que las campañas anti-pólvora comenzaron este año mucho antes, en el mes de octubre.
De acuerdo con el reporte consolidado por la Gobernación entre la mañana del 31 de diciembre de 2025 y el 1° de enero de 2026, las lesiones se presentaron en al menos 16 municipios, entre ellos Medellín, Bello, Itagüí, La Estrella, Guarne, Caucasia, Tarazá y Zaragoza.
La mayoría de los casos están relacionados con la manipulación directa de artefactos pirotécnicos, aunque también se reportaron quemaduras en personas (incluidos niños) que solo estaban como observadores.
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Las cifras evidencian un impacto especialmente grave en menores de edad. Entre los lesionados hay niños de 1 año hasta los 13 años, algunos con quemaduras de segundo y tercer grado, fracturas e incluso amputaciones de dedos.
Uno de los casos más graves ocurrió en Bello, donde un niño de apenas un año resultó con laceraciones y quemaduras de primer grado en el rostro, tras verse afectado por juegos pirotécnicos.
A este hecho se suman otros casos como el de un menor de 2 años en Medellín, con quemaduras de segundo grado en el tronco por observar voladores; un niño de 6 años en Bello, lesionado al presenciar la quema de cohetes, y un adolescente de 17 años en Medellín, que sufrió amputación de dedos por manipular pólvora.
En adultos, los casos incluyen lesiones severas en manos, rostro, vía aérea, genitales y daños oculares. El panorama es aún más crítico en el sistema de salud.
Según el reporte oficial, las unidades de quemados para adultos y niños en Antioquia se encuentran al 100% de ocupación, una situación que pone en crisis la capacidad hospitalaria en el departamento.
Aunque no se reportaron intoxicaciones por fósforo blanco ni por metanol, el balance deja claro que Antioquia cerró el año sin aprender la lección y que incluso, a pesar de las campañas, ciudades como Medellín que cerraron el año con 70 lesionados, tampoco se concientizaron sobre los daños de la pólvora.
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