Aunque este viernes se hizo presente en el edificio del Concejo de Medellín, a pesar de la suspensión del cargo durante siete meses que le impuso la Procuraduría General de la Nación, el concejal Santiago Jaramillo aceptó que no podrá ingresar al recinto de sesiones ni participar en los debates y deliberaciones de la corporación.
El corporado, expulsado de su partido Centro Democrático en 2017, aclaró que es respetuoso de la decisión del ente del Ministerio Público, en cuyo caso acepta que durante el tiempo que durará la suspensión no recibirá salario, pero continuará trabajando en su proyecto de ciudad, al que denomina “Con sentido social” y con el cual aspirará a la Alcaldía de Medellín en las elecciones de 2019.