La majestuosa cascada del Salto del Buey, uno de los atractivos turísticos más emblemáticos del Oriente antioqueño, muestra hoy una imagen muy distinta a la que la hizo famosa. Su caudal ha disminuido de forma evidente, despertando preocupación entre visitantes y habitantes de la zona.
Ubicada sobre la vía La Ceja-La Unión, la cascada tiene cerca de 100 metros de altura. Durante años ha sido un espectáculo natural por el enorme volumen de agua que cae sobre el cañón y genera una espesa nube de espuma y brisa.
Ese fenómeno no solo hacía del lugar un paisaje imponente, sino que también producía el llamado efecto Lenard, un fenómeno físico que ocurre cuando las gotas de agua chocan entre sí o contra superficies rocosas y liberan iones negativos al ambiente. A este efecto se le atribuye la sensación de frescura, calma y bienestar que muchas personas experimentan al visitar cascadas.
Hoy ese escenario prácticamente ha desaparecido. Quienes frecuentan el lugar aseguran que la diferencia es evidente. El caudal, que antes cubría el cañón con una brisa constante y una nube de agua, se redujo a apenas unos hilos. Las imágenes se han viralizado en redes sociales acompañadas de preguntas y denuncias.
“Aquí no hay ni el 5 % de lo que tiene este salto”, denunció en un video un habitante de la zona cercana a la Reserva Natural Salto del Buey, quien pidió explicaciones a las autoridades.
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Qué dice EPM
La empresa EPM reconoce que adelanta obras de modernización en los ríos El Buey y El Piedras —los afluentes que alimentan la cascada y que también abastecen el embalse La Fe, del que depende el suministro de agua potable para el Valle de Aburrá, el Valle de San Nicolás y Rionegro— y que estos trabajos han implicado ajustes en el manejo del caudal.
Según EPM, durante las últimas semanas avanzó en la adecuación de una infraestructura provisional que permite el paso controlado de agua desde el río El Buey hacia el río Piedras, como parte de la transición hacia soluciones definitivas.
También informó que el 20 de julio, ante un aumento puntual de las lluvias y de los caudales, la empresa declaró una contingencia para mejorar las condiciones de almacenamiento del embalse La Fe.
La empresa asegura que su concesión de aguas le permite captar hasta dos metros cúbicos por segundo en cada río y sostiene que mantiene como prioridad el cumplimiento de los caudales ambientales establecidos por Cornare mediante un monitoreo permanente.
El Niño lo agrava todo
A las obras se suma un factor climático que complica aún más el panorama. El fenómeno de El Niño ya comenzó oficialmente, según confirmó la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
EPM también lo reconoce en su comunicado al señalar que las variaciones en los ríos El Buey y El Piedras obedecen tanto a las obras como “a las condiciones climáticas predominantes, que particularmente para el mes de julio de 2026 registraron uno de los valores más bajos de la historia”.
Además, las proyecciones no son alentadoras. Existe un 81 % de probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre septiembre de 2026 y enero de 2027, lo que lo convertiría en el evento más severo desde 1950.
En Colombia, este fenómeno provoca una reducción significativa de las lluvias, la disminución del caudal de los ríos y el descenso en los niveles de los embalses, con riesgos para el abastecimiento de agua potable y una mayor presión sobre el sistema energético.
El gerente general de EPM, John Maya Salazar, lanzó una advertencia sobre el panorama: “Apenas empezando el fenómeno de El Niño, ya vemos consumos desbordados que nos pueden llevar, más temprano que tarde, a racionamientos de energía”.
Solo entre el 20 y el 21 de julio, el consumo de agua en el sistema de EPM pasó de 853.000 a 919.000 metros cúbicos diarios, un incremento de 66.000 metros cúbicos en apenas un día.
En conclusión, la disminución del caudal del Salto del Buey responde a una combinación de factores. Aunque las obras de modernización de EPM y la captación de agua para el embalse La Fe han influido en el comportamiento de los ríos, el factor que más agrava la situación es la reducción de las lluvias asociada al inicio del fenómeno de El Niño.
Ante este panorama, EPM hace un llamado urgente al ahorro. Recomienda reducir el tiempo en la ducha, reparar fugas, aprovechar la luz natural, desconectar los equipos que no estén en uso y hacer un consumo responsable del gas natural.
El ahorro dejó de ser solo una recomendación ambiental para convertirse en una herramienta clave que ayude a disminuir el riesgo de eventuales racionamientos.
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Mientras el país se prepara para afrontar los efectos de un fenómeno de El Niño que podría ser uno de los más intensos de las últimas décadas, el Salto del Buey permanece a la espera del regreso de las lluvias, las mismas que durante años le dieron la fuerza y la majestuosidad que hoy parecen desvanecerse.
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- ¿Qué está causando la disminución del caudal en el Salto del Buey?
- La reducción drástica del caudal responde a la combinación de dos factores principales: las
obras de modernización y captación que adelanta EPM en los ríos El Buey y El Piedras para abastecer el embalse La Fe, y los efectos del
fenómeno de El Niño, que registró en julio de 2026 uno de los niveles de lluvias más bajos de la historia reciente.
- ¿Qué responde EPM frente a las denuncias por la falta de agua en la cascada?
- EPM aclara que cuenta con concesiones de agua otorgadas por Cornare que le permiten captar hasta 2 $m^3/s$ en cada río. Explicó que adelantó obras de infraestructura provisional para trasvasar agua entre ríos y que declaró una contingencia el 20 de julio para optimizar el almacenamiento del embalse La Fe, manteniendo un monitoreo del caudal ambiental.
- ¿Qué es el “efecto Lenard” que se perdió con la reducción de la cascada?
- El efecto Lenard es un fenómeno físico que ocurre cuando las partículas de agua chocan contra las rocas y entre sí a gran velocidad, liberando iones negativos al aire. Es el responsable de la nube de brisa, la espuma y la sensación de calma, frescura y bienestar que experimentan los visitantes al estar cerca de grandes caídas de agua.