En una alianza informativa entre EL COLOMBIANO y Teleantioquia, el precandidato presidencial Mauricio Cárdenas Santa María compartió su visión de país y sus planes para llegar a la Casa de Nariño.
A sus 63 años, el integrante de la Gran Consulta por Colombia reivindica sus raíces antioqueñas, asegurando que se siente más de esta región que bogotano debido a su historia familiar y las tradiciones que marcaron su infancia en Medellín.
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“En mi gobierno se acaba el centralismo y se respetan las regiones”
Mauricio Cárdenas, integrante de la Gran Consulta por Colombia y exministro de Hacienda, aseguró que en un eventual gobierno suyo “se acaba el centralismo”, al cuestionar lo que calificó como un trato discriminatorio del Ejecutivo hacia mandatarios regionales que no comparten su línea política.
“Petro ha usado un centralismo extorsivo para castigar a gobernadores que no piensan como él, como ha pasado con Antioquia”, afirmó. Añadió que su administración entregaría “los recursos definidos por ley” y redefiniría funciones locales para fortalecer la descentralización.
Sobre Antioquia, sostuvo que se sentía “más antioqueño que bogotano” por sus raíces familiares. “Es una cultura y valores antioqueños que no cambian”, dijo, al recordar que creció pasando temporadas en Medellín y municipios del suroeste.
En materia de infraestructura regional, mencionó la necesidad de terminar el Túnel del Toyo, resolver problemas en Pacífico 1 —especialmente en Sinifaná y Amagá— y transformar la vía Medellín-Bogotá mediante concesiones que permitan completar la doble calzada entre Santuario y Puerto Triunfo.
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Salario mínimo: “Fue una medida populista”
Frente al incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno, Cárdenas lo calificó como “una medida populista”. Afirmó que “no había forma de que el cálculo bajo la ley diera un 23%” y que la decisión se tomó con fines electorales.
No obstante, sostuvo que revertirlo sería inconveniente: “Como ya entró en vigencia y la gente ya recibió sus quincenas y subieron los precios de servicios, echarlo para atrás generaría un traumatismo que Petro capitalizaría políticamente”.
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Explicó que su postura, junto con los demás integrantes de la Gran Consulta por Colombia, era mantener el incremento, pero adoptar medidas para evitar despidos y presiones inflacionarias. “Queremos que el país absorba esto sin las dificultades que generó Petro ‘a las patadas’”, señaló.
De cara a 2026, propuso volver a los parámetros legales: “Para el próximo año habría que volver a lo lógico y razonable definido por la ley: la inflación proyectada y el crecimiento de la economía”. Estimó que el aumento debería ubicarse entre 7% y 9%, con base en una inflación cercana al 7%.
Economía a “dos tiempos” y alerta por la deuda
Cárdenas describió la situación económica como un desempeño “a dos tiempos”. Mientras el consumo y el gasto crecieron impulsados por el Estado, aseguró que “la inversión está muy mal y parada”.
Indicó que en el último trimestre de 2025 la inversión cayó 9% y cuestionó que el Gobierno hubiera incrementado el gasto público en 9% “sin tener la plata, a punta de deuda”. Planteó la necesidad de cambiar el enfoque de espera electoral por uno de acción inmediata: pasar del “esperemos a ver qué pasa en las elecciones” al “hágale, hágale”.
Sobre el endeudamiento, advirtió que el país pagaba hoy tasas cercanas al 13%, frente al 4% o 6% que, según dijo, se manejaban durante su gestión. Señaló que el Estado destinaba 85 billones de pesos al año al pago de intereses, cuando antes eran 25 billones. “Estamos en manos del ‘gota-gota internacional’”, afirmó.
Propuso que, como presidente electo, viajaría a Washington para buscar créditos multilaterales al 4% con el fin de prepagar deuda costosa con inversionistas como PIMCO. Según sus cálculos, el ahorro anual de 7 u 8 billones de pesos se destinaría a medicamentos y citas médicas.
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Construcción, subsidios y sector privado
En el frente de vivienda, expresó que le producía indignación que se hubiera “tirado el programa ‘Mi Casa Ya’ por sesgo ideológico contra los constructores privados”. Propuso crear “Mi Casa Ya 2.0” para hogares con ingresos entre uno y dos salarios mínimos.
El esquema contemplaba que el Gobierno aportara 50 millones de pesos para la cuota inicial de una vivienda de 150 millones, mientras la familia asumiría una cuota mensual cercana a 650.000 pesos con tasa subsidiada. Indicó que incluiría incluso a trabajadores informales o personas reportadas en centrales de riesgo.
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Como elemento diferenciador en la consulta de centro-derecha, definió su propuesta en dos ejes: “Seguridad y Orden” y fuerte inversión social. Recordó que fue creador de “Familias en Acción” y defendió programas focalizados. “No creo en regalar la plata”, dijo, y rechazó un modelo en el que el Estado lo maneje todo, al considerar que genera corrupción y pérdida de libertad. “Necesitamos al sector privado para no depender de los políticos”, añadió.
También propuso un subsidio de dos millones de pesos para madre cabeza de hogar con el fin de que monten su propio negocio y un modelo de “4G mejoradas”, en el que por cada kilómetro de vía nacional concesionada se mantengan 10 kilómetros de vías secundarias y terciarias, ampliando los contratos de 30 a 45 años.
En el cierre de la entrevista, Cárdenas resumió su mensaje de campaña: “A problemas serios, soluciones serias”. Reconoció que no competía por carisma en redes sociales, sino por experiencia técnica. “No soy el que mejor baila champeta ni el que mejor canta, soy una persona seria y técnica que sabe cómo mover al Estado para dar resultados”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que el país necesitaba “un presidente serio, con las manos limpias y que no se dedique a ‘mentir, prometer, mentir’”. Y concluyó: “Mi propuesta es el gobierno de la verdad, sin charlatanes ni culebreros”.