Pese a las críticas de expertos, gremios y sectores políticos, el 23 de abril de 2026, el Gobierno nacional de Gustavo Petro oficializó, mediante el Decreto 0433, la designación de Daniel Quintero Calle como nuevo superintendente nacional de Salud.
Le puede interesar: ¿Por qué Petro insiste en nombrar a Quintero como supersalud a pesar de sus líos y falta de experiencia?
La decisión, amparada en las facultades de la Ley de Garantías Electorales para suplir vacantes definitivas, desató una tormenta política de críticas a raíz de este nombramiento, que se dio sin importar las acusaciones e investigaciones en contra de Quintero.
Una de las críticas más contundentes —entre tantas— tras la ratificación del exalcalde en el cargo fue la de la senadora y candidata presidencial, Paloma Valencia, quien señaló que nombrar a una persona investigada por corrupción demuestra “el negocio” de la salud para el Pacto Histórico.
“Una vergüenza”: la dura respuesta de Paloma Valencia
La ratificación del exalcalde de Medellín conocida este 24 de abril provocó un rechazo tajante por parte de Valencia, quien cuestionó la idoneidad moral y técnica del nuevo funcionario. Para la congresista, el nombramiento representa un riesgo para la estabilidad del sistema.
“Es una vergüenza que un tipo imputado por corrupción, con más de cincuenta de sus funcionarios imputados por corrupción, lo pongan dizque a vigilar la salud”, sostuvo la candidata presidencial a los medios de comunicación.
Asimismo, la senadora vinculó directamente este movimiento con una estrategia política del Ejecutivo del gobierno actual, señalando que “evidentemente, esta es la manera como el gobierno garantiza que la salud sea un negocio para el Pacto Histórico”.
Ciudadanía y expertos en contra del nombramiento
La llegada de Quintero a la Superintendencia de Salud (SNS) no solo enfrentó la oposición en el Congreso. En la plataforma Change.org, más de 17.000 firmas respaldaron una petición que exigió al presidente Gustavo Petro reconsiderar la designación.
Los ciudadanos alegaron la falta de experiencia sanitaria y los ruidos judiciales que rodean al exmandatario local. Una de las peticiones, liderada por el médico y académico de Johns Hopkins, Andrés Ignacio Vecino Ortiz, destacó que Quintero carece de “trayectoria en regulación o gestión sanitaria”.
El documento técnico, conocido durante los últimos días a nivel nacional, resaltó que la Superintendencia Nacional de Salud requiere de un perfil ético y técnico para enfrentar la actual crisis institucional del sector.
El componente judicial y la falta de experiencia: un liderazgo bajo la lupa de diversos sectores
La principal preocupación de los detractores radica en que Daniel Quintero enfrenta, entre otros graves cuestionamientos, un proceso de imputación por interés indebido en la celebración de contratos durante su gestión en la Alcaldía de Medellín.
Según la carta enviada al presidente Petro, esta situación “podría dificultar su desempeño y debilitar la confianza pública en la Superintendencia Nacional de Salud”. El texto enfatizó que la curva de aprendizaje de Quintero en un cargo de tal magnitud sería contraproducente.
“Quintero carece de antecedentes en conducción, regulación o control del sistema sanitario, lo que implicaría una curva de aprendizaje en un periodo crítico para el país”.
A las voces de rechazo se han sumado figuras como Gustavo Campillo (Fundación Rasa), la Federación Colombiana de Enfermedades Raras y gremios representados por Francisco J. Unda Lara de la Andi. Incluso el exalcalde Alonso Salazar ha enfatizado la necesidad de un liderazgo técnico sobre las consideraciones políticas.