Todos deseaban un triunfo, un aliciente para llegar al ombligo de la semana contentos. La ilusión tenía fundamento: Nacional venía jugando bien y fue dominante en las semifinales contra un Deportes Tolima que siempre complica. Junior, por su parte, llegaba al encuentro con la “frustración” de la eliminación tempranera en la Libertadores tras perder con Palmeiras en Brasil (4-1).
¿Cómo reaccionaron los hinchas de Nacional a los goles de Junior?
En la calle de Palma Sur, una de las “zonas rosa” del corregimiento no hay negocio sin banderas de Nacional. El partido ya empezó. Los hinchas hablan, casi a los gritos por el volumen fuerte de la transmisión, sobre lo que pasa en el encuentro.
Piden un gol tempranero de su club. Unos jovencitos anhelan gritarlo para abrazar a sus novias, que llegaron con ellos en sus motos algunos minutos atrás. El deseo se cumplió, pero no como esperaban. Recién iniciaba el juego cuando Junior marcó su primer gol. Un “ahhhh”, fuerte, de resignación, precedió un silencio de voces que solo dejó en el ambiente la de los narradores.
“Gol de arquero”, comentó un señor de unos 40 años a un hombre más joven que tenía a su lado, quien asintió sin agregar nada tras el error de “Chipi Chipi”. A pesar del gol en contra no bajó el ímpetu de los hinchas de Nacional. Esperaban que su equipo le diera vuelta al marcador.
No ocurrió. Afuera de un lugar donde venden granizados había una “montonera” de gente mirando el televisor cuando Luis Muriel empujó, dentro del área, el primero de sus dos goles de la noche. Hubo un grito parecido al de cuando se celebra un gol, cuando empezó la jugada, que quedó en un silencio incómodo después.
Mucha gente se tomó la cabeza. Sin embargo, esperaban que en los minutos restantes del primer tiempo los antioqueños descontaran. Hubo opciones. No entraron. “Ese se come hasta un moco ajeno”, manifestó, con ironía, un aficionado que estaba con un grupo de amigos en una tienda cuando un atacante verdolaga erró una anotación.
Cuando terminó el primer tiempo, muchos hinchas empezaron a irse. Otros se quedaron con la esperanza de que podrían darle vuelta en la segunda parte. Sin embargo, al inicio del segundo tiempo llegó el otro gol de Muriel, que cerró el marcador y dejó a los hinchas verdes silenciosos, en medio de un “desconsuelo” futbolero insufrible.
Otros terminaron de ver el partido con la ilusión de que su equipo marcara. “Nacional tiene que hacer un gol para poder llegar motivado al Atanasio”, comentó un hincha en la entrada de una pizzería. No ocurrió. El elenco antioqueño cayó en la ida. Sin embargo, muchos piensan en que en la vuelta, que se jugará el próximo lunes, los antioqueños le darán vuelta al marcador. Esa noche de festivo, los hinchas esperan que sí haya fiesta.