El colombiano Santiago Buitrago (Bahrain) cumplió una grata actuación este martes en la exigente segunda etapa de la Tirreno-Adriático, en la que en un vibrante final el mexicano Isaac del Toro (UAE) asumió el liderato luego de un gran mano a mano con la estrella neerlandesa Mathieu van der Poel (Alpecin-Premier Tech), quien cruzó la meta primero al término de 206 kilómetros entre Camaiore y San Gimignano.
En un tramo de cinco kilómetros de “sterrato” (caminos de tierra) camino al sitio de llegada, Van der Poel se impuso al esprint a sus dos compañeros de fuga, Del Toro, y el italiano Giulio Pellizzari (Red Bull-Bora-Hansgrohe), tercero.
Buitrago, por su parte, cruzó en la posición 14, a 17 segundos del vencedor, por lo que el bogotano, de 26 años y quien viene de conquistar el Trofeo de Laugueglia, escaló 14 puestos y ahora es 11° en la general, a 37 segundos del prodigio mexicano Del Toro, de 22 años de edad.
Van der Poel logró su segunda victoria del año tras su éxito a finales de febrero en el Circuit Het Nieuwsblad, la 58ª de su trayectoria y la primera en la Carrera de los dos Mares desde hace cinco años.
El neerlandés, que arrasó en la temporada de ciclocrós —invicto en 13 carreras—, respondió a un ataque del francés Julian Alaphilippe en el sector de camino de tierra, bastante resbaladizo por la lluvia.
Luego se marchó en solitario antes de ser alcanzado por Del Toro y Pellizzari, a quienes superó con apuros en las callejuelas del centro histórico de San Gimignano.
“Fue muy duro, muy intenso en la subida final con la lluvia que había caído 30 minutos antes de nuestro paso. Sabía que había tramos técnicos, intenté endurecer la carrera lo máximo posible”, explicó.
“El final fue complicado porque estaba muy resbaladizo, era difícil ponerse de pie sobre los pedales”, subrayó el neerlandés, que eligió las carreteras italianas para preparar la Milán-San Remo (21 de marzo), que ganó el año pasado.
Regístrate al newsletter