Contrario a lo que el sentido común implicaría, Esteban Cortázar aparece vestido en prendas básicas: camiseta y pantalón deportivo, ambos de color negro. Una gorra vino tinto y unos tenis. Llega acompañado de su madre Dominique Vaughan, quien lo esperaba para ir a descansar.
Recién había dado una charla en BCapital, evento de moda en el que presentó su colección París - Bogotá; una colaboración junto a la marca Seven Seven que trae prendas como busos, bermudas, gorras y camisetas con un toque divertido. Se leen palabras tan colombianas como sancocho, juemichica y chontaduro y con el diseño mezcla ideas de ambas culturas. La colección se lanzó en la famosa tienda parisina Colette y ya se puede adquirir en el país.