Fue clave en el proceso de modernización del Estado y la descentralización, en medio de un clima social convulso.
El presidente Belisario Betancur Cuartas (der) y su antecesor Julio César Turbay Ayala (izq), dos polos opuestos en la política colombiana de los años 70 y 80. FOTO archivo el colombiano
Es consierado el último estadista que tuvo la clase política colombiana. El expresidente Belisario Betancur Cuartas forma parte de una estirpe extinta hace décadas en el país, a la par de mandatarios de la talla de Alberto Lleras Camargo, Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo, quienes constituyeron un faro moral al margen de sus ideologías partidistas.
Infortunadamente, su nombre también va a estar atado a perpetuidad a uno de los episodios más oscuros de la historia de Colombia, como fue la toma del Palacio de Justicia en 1985, un hecho con varios secretos sin revelar. Muchos de los cuales se habrán ido con él.
Así lo describía el autor Plinio Apuleyo Mendoza en su libro Los retos del poder. Carta a los expresidentes colombianos: “detrás...