En los alrededores de la ciudad de Río de Janeiro, Brasil, un siniestro aéreo que involucró a un helicóptero cobró la vida de cuatro personas. Entre las víctimas mortales se encuentran tres turistas colombianas de una misma familia que realizaban un vuelo panorámico sobre la ciudad.
En este trágico hecho ocurrido el sábado, 8 de agosto, tres generaciones de una misma familia perdieron la vida. Las víctimas mortales fueron identificadas como Lida Rocío Cubillos, de 59 años y quien era la abuela del grupo familiar; Wendy Manrique Cubillos, de 37 años e hija de Rocío y Sofía Murillo Manrique, de 17 años, hija de Wendy y nieta de Rocío.
La cuarta víctima es el piloto brasileño Alessandro Rocha, quien según medios de ese país, contaba con cerca de 20 años de experiencia como instructor de ultraligeros y helicópteros.
Este viaje familiar a Brasil tenía un motivo especial: celebrar los 15 años de Laura, nieta de Rocío. El grupo de turistas, según le contaron a medios brasileros, estaba integrado por seis personas de la misma familia, quienes habían llegado a Río de Janeiro el lunes anterior y tenían previsto regresar el próximo martes.
En su estancia en el vecino país la familia recorrió la ciudad y visitó sitios turísticos. Como complemento a esa experiencia, decidieron reservar un paseo panorámico en helicóptero.
Luego de buscar a través de redes sociales, lograron contratar el respectivo recorrido. Debido a que la aeronave contratada —un Robinson R44, de matrícula PP-MFS— solo tenía capacidad para tres pasajeros además del piloto, el grupo tuvo que dividirse en dos turnos.
Con ese escenario, Rocío, Wendy y Sofía llegaron primero al helipuerto y abordaron el primer vuelo. En el hangar quedaron esperando Víctor Manrique (hijo de Rocío y hermano de Wendy), su esposa Daniela Castañeda y su hija Laura (la quinceañera), quienes realizarían el recorrido inmediatamente después en un segundo turno.
El recorrido turístico por los principales atractivos de Río de Janeiro debía durar aproximadamente 20 minutos. Al notar que transcurría más de media hora, e incluso cuarenta minutos, Víctor Manrique y su esposa, según el relato de medios locales, comenzaron a preocuparse por la demora y la falta de información clara en el helipuerto.
Al preguntar, un empleado les mencionó inicialmente de forma vaga que el piloto había reportado un “aterrizaje de emergencia” o “aterrizaje forzoso”. No obstante, la familia terminó enterándose de la desgarradora noticia de la muerte de sus seres queridos mediante publicaciones y noticias en internet.
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