La solidaridad del país frente al terremoto ha llegado desde todas las esquinas de la sociedad, incluida la academia. La Universidad Eafit anunció que apoyará a las personas cuyas viviendas o inmuebles resultaron afectados por el sismo a través de asesorías jurídicas gratuitas, prestadas por su Clínica Jurídica de Protección al Consumidor.
La clínica hace parte del Consultorio Jurídico de la universidad, cuya misión —como la de los demás consultorios jurídicos del país— es brindar asistencia legal gratuita a la comunidad, especialmente a personas de estratos 1 y 2, en ocasiones también de estrato 3, así como a la comunidad universitaria y sus familias.
Puntualmente, esta clínica se especializa en temas de protección al consumidor, tanto en el ámbito general como en el financiero, incluidos los seguros.
Entérese: Más de 800 reportes tras el terremoto en Medellín: Dagrd advierte que muchos son daños antiguos
”Cuando ocurre el terremoto, nos reunimos en nuestra sesión semanal y nos preguntamos qué podíamos hacer para apoyar”, cuenta Daniel Vázquez Vega, abogado, profesor de planta de la Universidad Eafit y uno de los asesores de la clínica.
El equipo identificó que muchas de las víctimas podrían tener acceso a seguros obligatorios que suelen pasar desapercibidos: los de incendio y terremoto que acompañan los créditos hipotecarios y los leasings habitacionales, los que exige la ley para las zonas comunes en los regímenes de propiedad horizontal, y algunos seguros de vida e invalidez que las entidades financieras exigen a sus deudores.
”Dijimos: le podemos ayudar a estas personas a identificar qué seguros tienen a su alcance y cómo pueden reclamarlos”, explica Vázquez.
Dudas frecuentes
Una de las principales angustias que ha recibido la clínica viene de personas cuyas viviendas resultaron destruidas mientras todavía las estaban pagando, a través de créditos hipotecarios, leasings u otros medios de financiación.
A ellas se suman dudas sobre contratos de arrendamiento —qué pasa cuando el bien arrendado se daña o se destruye— y sobre promesas de compraventa que ya se habían firmado antes del sismo, pero cuya escritura definitiva aún estaba pendiente ante notaría.
Muchas de esas preguntas coinciden con las que ya ha documentado este medio en su guía sobre quién responde por los daños en vivienda tras el terremoto: por ejemplo, que el seguro de las copropiedades cubre únicamente las zonas comunes y no los apartamentos privados, o que el seguro asociado a un crédito hipotecario deja de operar en el momento en que la deuda se salda por completo. Es justamente en ese tipo de vacíos de información donde la clínica ha concentrado buena parte de su acompañamiento.
Vázquez cuenta que uno de los primeros mitos que han tenido que desmentir es el de los plazos: “Había personas diciendo que había que avisar en tres días y que si no, las aseguradoras no pagaban. Eso no es verdad. Tratamos de darle tranquilidad a la gente diciéndole que tienen más tiempo: hasta dos años para reclamar.”
Cómo funciona el acompañamiento
El proceso empieza por identificar, caso por caso, qué seguros tiene disponibles cada persona y explicarle en qué consisten. Si el usuario lo requiere, los estudiantes de la clínica pueden ayudar a estructurar el documento de reclamación ante la aseguradora y, más adelante, revisar los contratos de transacción o acuerdos de pago que las aseguradoras propongan firmar.
En temas de arrendamiento, la clínica puede acompañar la redacción de acuerdos entre arrendador y arrendatario, o simplemente explicar los derechos y obligaciones que la ley establece para ambas partes cuando el contrato se ve afectado por un evento como este.
El servicio, aclara Vázquez, tiene un límite legal: la clínica puede acompañar procesos de consultoría y reclamaciones extrajudiciales, pero no puede representar procesos judiciales que superen los 40 salarios mínimos, tope que aplica a los consultorios jurídicos universitarios en Colombia. Si una disputa llega a ese punto, la clínica debe remitir a la persona a un abogado particular.
La clínica extendió su oferta a otras regiones a través de redes sociales, videollamadas y correo electrónico. “Por el momento, las consultas que hemos recibido son de personas en el Eje Cafetero y en Cali”, cuenta Vázquez.
Parte de esa prioridad responde también a un interés propio de la universidad: muchos de sus estudiantes son del Chocó, el Valle y el Eje Cafetero, y la clínica espera poder acompañar también a sus familias.
Quienes necesiten este acompañamiento pueden escribir a la clínica a través de su cuenta de Instagram, @proteconsumidor, o de su correo institucional clinicprotconsumidor@eafit.edu.co. Una vez establecido el primer contacto, el equipo continúa la asesoría por WhatsApp o correo electrónico, según prefiera cada usuario.
Hasta el momento, la clínica ha atendido a cerca de 10 personas, un número que Vázquez espera que crezca.
El equipo lo conforman 10 estudiantes y dos profesores asesores, aunque varios egresados de la universidad ya se pusieron a disposición de la clínica, de forma gratuita, para reforzar el equipo en caso de que aumente la demanda. “No te imaginas la cantidad de egresados que nos han escrito a decir que si necesitamos su apoyo, ahí están”, cuenta Vázquez.
Otras ayudas de Eafit
La respuesta legal de la universidad hace parte de una estrategia más amplia llamada Eafit Contigo, con la que la institución destinó un fondo de emergencia de 1.000 millones de pesos para subsidios y acompañamiento a estudiantes, profesores y colaboradores afectados directamente por el sismo.
La universidad identificó que más de 800 estudiantes de pregrado y posgrado tienen registrada su residencia en zonas afectadas, principalmente en el Eje Cafetero, el Valle del Cauca y el Chocó; cerca de 280 de ellos pertenecen a la sede de posgrados en Pereira.
Además del componente jurídico, Eafit Contigo contempla acompañamiento psicosocial, flexibilidad académica y laboral, y la disponibilidad de otras capacidades técnicas de la universidad, como su Consultorio Financiero.
La institución también funciona como centro de acopio de la Alcaldía de Medellín y participa en la red de universidades que puso a disposición del país sus capacidades técnicas y académicas para labores de diagnóstico y acompañamiento en las zonas afectadas.
Quienes hagan parte de la comunidad Eafit y requieran este acompañamiento pueden comunicarse a la línea en Medellín (604 261 9500), a la línea nacional gratuita (01 8000 515900), al WhatsApp 310 899 2908, o al correo eafitcontigo@eafit.edu.co.
Según el más reciente balance oficial del Gobierno Nacional, el terremoto del 10 de agosto ha dejado 26.945 viviendas destruidas y 127.557 averiadas en todo el país, cifras que explican por qué iniciativas como esta —gratuitas y ya extendidas más allá de Medellín— cobran especial relevancia para miles de familias que aún no saben con certeza qué seguros los cubren ni cómo reclamarlos.
Lea más: Infraestructura hospitalaria en crisis: más de 300 centros de salud afectados tras el terremoto
Para consultar contenido prémium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el mundo, regístrese aquí.
Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Qué tipo de apoyo jurídico gratuito está ofreciendo la Universidad EAFIT tras el terremoto?
- A través de la Clínica Jurídica de Protección al Consumidor, la institución brinda consultoría legal gratuita a afectados por el sismo en materia de
seguros obligatorios de créditos hipotecarios, pólizas de propiedad horizontal, contratos de arrendamiento y promesas de compraventa.
- ¿Es verdad que solo hay tres días de plazo para reclamar un seguro de vivienda tras el sismo?
- Falso. Uno de los principales mitos desmentidos por la Clínica Jurídica es el de los plazos inmediatos. Las personas afectadas cuentan con un margen amplio de
hasta dos años para estructurar y radicar formalmente su reclamación ante las compañías aseguradoras.
- ¿El servicio de asesoría legal de EAFIT es exclusivo para habitantes de Medellín?
- No. Aunque la sede de la universidad está en Medellín, la atención legal se extendió a todo el país mediante
videollamadas, redes sociales, correo electrónico y WhatsApp, atendiendo consultas de usuarios en regiones gravemente impactadas como el Eje Cafetero, Cali y Chocó.