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¿Necesita hablar? Medellín le ofrece estos 7 programas de salud mental

La Línea Amiga, disponible las 24 horas de los 7 días de la semana, ha brindado 28.700 atenciones efectivas.

  • La Secretaría de Salud ya tiene 62 Escuchaderos regados por toda la ciudad. Foto: El Colombiano
    La Secretaría de Salud ya tiene 62 Escuchaderos regados por toda la ciudad. Foto: El Colombiano
hace 56 minutos
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La Alcaldía de Medellín lleva años apostándole a la prevención del suicidio y al bienestar de la salud mental de los paisas. Actualmente, el Distrito cuenta con más de 7 estrategias con enfoque en salud mental, todos englobados en el programa bandera Medellín te quiere saludable, que cuenta con más de 650 profesionales en salud, psicólogos, enfermeros y nutricionistas desplegados por el territorio.

EL COLOMBIANO consultó con la Secretaría de Salud de Medellín y con expertos en salud mental en la ciudad para conocer sus programas y herramientas de prevención.

Una ciudad que escucha

La Alcaldía de Medellín ha invertido más de $123.000 millones entre 2024 y 2026 en salud mental, a través de una red intersectorial que involucra a las secretarías de Salud, Cultura, Juventud, Inclusión Social, Educación y el Inder.

El eje central son los Escuchaderos. Actualmente hay 62 centros de escucha comunitaria atendidos por psicólogos, distribuidos en todas las comunas y corregimientos de la ciudad, y también en estaciones del metro, centros comerciales, UVAs y casas de justicia.

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La idea, explica la subsecretaria Rendón, es que el acceso a un profesional de salud mental no dependa de que la persona tenga cita médica, tiempo libre o dinero para pagar una consulta privada, sino que pueda acceder gratuitamente y en lugares cerca de sus casas a este servicios de salud.

A eso se suman 21 Centros de Escucha “Libre Para”, enfocados específicamente en la prevención de adicciones químicas y no químicas, incluyendo una campaña activa contra el vapeo dirigida a colegios y universidades, ante el crecimiento preocupante de ese consumo entre jóvenes. Según la Secretaría de Salud, más de 156.554 personas han sido atendidas en estos espacios.

Además, Rendón destaca el programa “Pa’ que te rinda”, que brinda talleres gratuitos de educación financiera del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín. En muchos casos, el estrés por las situaciones económicas son factores determinantes.

El estudio del CES mostró que en comunas de estratos socioeconómicos bajos, como la 1, 2, 3, 4 y la 13, tienen más prevalencia de ideaciones suicidas y trastornos mentales.

Además, siempre vale la pena recordar que para quienes necesitan ayuda en cualquier momento del día o la noche, la Línea Amiga —106 desde cualquier celular, o 444 4448— ofrece atención psicológica las 24 horas. Esta línea ha registrado más de 28.700 atenciones efectivas.

Para las urgencias más críticas, cuando alguien está en riesgo inminente, existe el Código Dorado: un protocolo de atención prioritaria con ambulancias y motos con personal de atención prehospitalaria que se desplazan directamente al lugar donde está la persona en crisis.

La estrategia de salud mental está integrada en diferentes escenarios. Llega a los colegios, con psicólogos en todas las instituciones educativas públicas del departamento.

También existe el programa Familias Fuertes y Resilientes que trabaja la comunicación y la resolución de conflictos en el hogar, y el Recetario Cultural conecta a los usuarios de los Escuchaderos con actividades de teatro y literatura como herramientas terapéuticas.

Hay además una estrategia enfocada específicamente en acercar a los hombres a estos espacios, reconociendo que son quienes históricamente menos consultan y quienes, paradójicamente, concentran la mayor cantidad de muertes por suicidio.

Es por esto que junto al Inder trabajan en un enfoque específico a la promoción de la salud mental a través del deporte, como herramienta para reducir el estrés y para la integración en la comunidad.

En total, la ciudad reporta 72.579 acciones educativas en salud mental y más de 224.000 intervenciones psicológicas breves en lo que va del período.

Para el psiquiatra Toro, estas estrategias sí mueven la aguja. “Necesitamos hablar de estos temas con total tranquilidad, sin ser juzgados, ni discriminados, ni aislados. Falta, pero creo que estas estrategias ayudan mucho”.

Para Antioquia, la Gobernación tiene también el programa Salud para el Alma, que cuenta con líneas telefónicas en la que expertos atienden y orientan a la población sobre su salud mental.

A esto se suman iniciativas de privados, como la caja de compensación Comfama, que tiene la Red de amor, cuidado y salud mental, que brinda consejería en salud mental, hábitos saludables y terapia psicológica con tarifas diferenciales.

El panorama en datos

Cada año, más de 740.000 personas mueren por suicidio en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. La OMS advierte que el suicidio es la tercera causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años, y que el estigma y los tabúes siguen dificultando la atención oportuna.

En Colombia, el panorama también es preocupante. Según el Instituto Nacional de Medicina Legal, entre enero y julio de 2025 se registraron 1.594 muertes por suicidio en el país, y el 82% de las muertes corresponde a personas entre los 12 y los 44 años.

Según la subsecretaria de Salud, Luz Aída Rendón, en 2024 Medellín registró 196 casos de suicidio. En 2025 la cifra bajó a 190, y hasta corte de agosto de 2026 se contabilizaban 115 casos. “Cada muerte es supremamente dolorosa y el objetivo es poder llegar a cero, pero venimos con reducciones importantes por las acciones que hemos tenido en prevención y promoción de la salud mental”, explica la funcionaria.

La mayoría de esas 115 personas han sido hombres, aunque la tendencia mensual muestra una disminución reciente: de 13 casos en julio se pasó a 9 en agosto. Esa reducción es bienvenida, pero no basta para bajar la guardia.

Los intentos de suicidio —que son más frecuentes que los consumados y representan una señal de alerta que requiere atención inmediata— se concentran principalmente entre los 15 y 19 años, los 20 y 24, y los 30 y 34.

En lo que va de 2026 se han registrado 19 muertes por suicidio en el rango de 15 a 19 años, 16 entre los 20 y 24, y cuatro entre los 10 y 14 años. Ese último dato —cuatro niños y niñas entre 10 y 14 años— es el que más alerta.

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Preguntar salva vidas

Aunque puede parecer obvio, la mejor forma de prevenir es acompañar, y acompañar implica también hablar. “Generalmente es un tema que no nos gusta tocar, que nos da temor o angustia, o pensamos que si hablamos de esto le vamos a dar ideas a nuestro familiar”, reconoce el psiquiatra y docente de la Universidad de Antioquia, Antonio Carlos Toro. La evidencia científica es clara en ese punto: preguntar puede ser el puente que una persona necesita para sentir que no está sola.

Cada año, la Asociación Colombiana de Psiquiatría promueve la campaña “Prevenir es preguntar”, que invita exactamente a eso: preguntarle directamente a la persona si ha pensado en hacerse daño o en quitarse la vida.

Desde la Asociación Colombiana de Psiquiatría han insistido en continuar esta campaña, cuyo propósito es visibilizar el suicidio como una realidad que ocurre en medio de lo cotidiano y que requiere del compromiso colectivo para ser enfrentada. Una pregunta directa, dicha con calma y sin juicio, puede abrir una conversación que cambie vidas.

En niños y adolescentes, sin embargo, la señal casi nunca llega en forma de palabras. “El niño, el joven, el adolescente no verbaliza tanto ‘estoy deprimido’, sino que presenta cambios en el comportamiento: disminución del rendimiento académico, aislamiento social, irritabilidad, abuso de alcohol y sustancias”, explica Toro. Por eso, tener padres o cuidadores presentes, atentos y disponibles es en sí mismo un factor protector.

Toro también advierte sobre un tipo de maltrato que suele pasar desapercibido: la negligencia. “No solo es que me hicieron algo, sino que también hay maltrato por negligencia: unos padres que no me cuidaron, que no me protegieron.” Esa ausencia, aunque silenciosa, deja huellas profundas que en algunos casos tardan décadas en manifestarse.

Factores de riesgo

El estudio epidemiológico más riguroso realizado en Medellín fue liderado por la Universidad CES en 2019, con una muestra de 2.970 personas. Sus hallazgos son reveladores: el 33,2% de los habitantes de la ciudad ha padecido algún trastorno mental alguna vez en la vida, un aumento de 6,5 puntos porcentuales frente al estudio anterior de 2011. En cuanto al comportamiento suicida específicamente, el 4% de la población presentó ideación suicida en el último año, el 1,4% llegó a planear un intento y el 0,9% lo llevó a cabo.

Son porcentajes que, sobre el total de habitantes de la ciudad, representan decenas de miles de personas que están o han estado en ese borde. El estudio, dirigido por los investigadores en salud mental, José Bareño y Yolanda Torres, también identificó cuáles son los predictores más fuertes de un intento posterior.

El más poderoso es la planeación suicida: quienes han planeado un intento tienen hasta 59 veces más probabilidad de llevarlo a cabo que quienes no lo han hecho. Le siguen la negligencia en la niñez —que triplica el riesgo posterior— y los trastornos de impulsividad, especialmente frecuentes en adolescentes.

Otros factores de riesgo identificados incluyen tener una enfermedad mental de base, atravesar situaciones de fracaso en el rol social —como el desempleo, la viudez o enfermedades crónicas o terminales—, y tener antecedentes de trastorno mental o de suicidio en la familia. La familia y su historial importa mucho.

El estudio también encontró una brecha importante entre zonas urbanas y rurales: vivir en un corregimiento se asoció con una prevalencia de trastornos de ansiedad del 12,7%, frente al 8,8% en las comunas urbanas.

La causa exacta aún no está clara, pero la distancia a los servicios de salud mental, el aislamiento y las condiciones socioeconómicas más precarias del campo pueden ser factores relevantes.

Factores de protección

Frente a ese panorama, la misma investigación identificó tres factores protectores con mayor fuerza estadística. El primero es tener una creencia espiritual o religiosa, sin importar cuál. Se trata de que tener un sistema de sentido que la ancle cuando todo lo demás tiemble.

El segundo factor es contar con vínculos familiares sólidos. Estudios internacionales han mostrado que algo tan concreto y tan sencillo como que los padres se sienten al menos una vez por semana a hablar con sus hijos tiene un efecto preventivo alto. Basta con que la conexión exista y sea real, y con que el hijo o la hija sepa que hay alguien que lo ve y que le importa.

El tercero es la resiliencia, la capacidad de afrontar situaciones difíciles sin que estas se conviertan en el camino más corto hacia el desenlace fatal. La resiliencia, explican los expertos, se construye en entornos familiares, educativos y comunitarios que ofrecen contención, modelos de afrontamiento y la certeza de que los problemas tienen salida.

Toro coincide con esos tres y añade otros igual de concretos y accesibles: pertenecer a un grupo —deportivo, espiritual, de amigos—, tener una actividad significativa en la vida, evitar el abuso de alcohol y sustancias, hacer ejercicio con regularidad y dormir bien. “Son cosas que suenan básicas, pero que marcan una diferencia real cuando se convierten en hábitos”, dice.

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Un reto colectivo

Pese a los avances, tanto Bareño como Toro coinciden en que la conversación apenas comienza y que hay mucho por hacer todavía. “Ahora hay mucho interés en temas de salud mental. Esto nos está afectando a todos”, dice Toro.

Bareño insiste en la importancia de seguir midiendo con rigor. El próximo estudio poblacional de salud mental en Medellín, con un instrumento actualizado, está previsto para el próximo año.

Sus resultados permitirán comparar si las cifras siguen la tendencia a la baja que reporta la Alcaldía, o si, como advierte la OMS a nivel global, la salud mental sigue deteriorándose tras la pandemia.

La respuesta importa. La ciudad sigue construyendo una red sólida para que nadie tenga que atravesar una crisis solo. Pero esa red depende de que cada nudo esté bien atado.

La salud mental también depende del vecino que saluda y pregunta, el del amigo que acompaña sin juzgar, el de las familias que tienen el hábito de hablar con confianza y atención plena. La prevención es una tarea de todos y todas.

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Si necesita ayuda, busque estas opciones

Los Escuchaderos: allí las personas pueden encontrar de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., un psicólogo que los escucha de lunes a sábado. Se encuentran en la estación Aurora del metrocable, Parque Arví, Hospital Infantil Concejo de Medellín (Aranjuez), en la Terminal del Norte (Castilla), Secretaría de Movilidad (Castilla), Biblioteca Pública, El Limonar (San Antonio de Prado), Barrio Sucre (Villa Hermosa), Clínica de la 80 (Belén), intercambio vial de la Carrera 80 con Calle Colombia y estación San Antonio.

Línea Amiga Saludable y Código Dorado: Marcando al número 604-444-44-48 las personas tendrán orientación y acompañamiento psicológico gratuito las 24 horas. El Código Dorado es una estrategia que funciona las 24 horas del día para atender emergencias por trastornos psicológicos y situaciones que afecten la salud mental como casos de conducta suicida, consumo de sustancias o crisis emocionales.

Para activar el código solo se debe llamar a la Línea Amigable Saludable 604-444 -44-48 o la Línea 123 Social. Un técnico en Atención Prehospitalaria valorará el riesgo y dependiendo del mismo la persona será atendida por un psicólogo (si es bajo), o profesionales irán a su casa a atenderlo (si es grave).

Salud para el Alma: La estrategia reina de la Gobernación de Antioquia cuenta con un programa que aborda en lenguaje sencillo las temáticas de salud mental. También ofrece orientación gratis para población de todo el departamento en las líneas 01 8000 413 838 y 604 540 71 80.

Red de amor, cuidado y salud mental: A través del portal www.comfama.com los afiliados a esta caja pueden iniciar una ruta de atención psicológica y los no afiliados pueden solicitar hasta dos citas con profesionales del área sin costo. La Red también ofrece terapia en familia y en pareja, así como grupos de apoyo.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Qué líneas de atención gratuita en salud mental funcionan en Medellín las 24 horas?
La Línea Amiga presta atención psicológica las 24 horas del día llamando al 106 desde cualquier celular o al número fijo (604) 444 4448. Ya suma más de 28.700 atenciones efectivas.
¿Qué son los Escuchaderos y dónde están ubicados?
Son centros de atención psicológica comunitaria y gratuita operados por la Alcaldía. Actualmente existen 62 Escuchaderos en comunas y corregimientos, ubicados en estaciones del Metro, centros comerciales, UVAs y Casas de Justicia, además de 21 espacios “Libre Para” enfocados en prevención de adicciones.
¿Cuáles son los principales factores protectores según los estudios de salud mental?
La investigación de la Universidad CES y expertos de la Universidad de Antioquia destacan tres factores clave: contar con creencias espirituales o religiosas, mantener vínculos familiares sólidos (como hablar en familia al menos una vez por semana) y fortalecer la resiliencia.

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