Las finanzas públicas colombianas encendieron una nueva señal de alerta. La caja en pesos de la Nación cerró febrero en su nivel más bajo registrado para ese periodo, lo que reactivó la preocupación de analistas sobre la capacidad del Gobierno para enfrentar choques externos o cumplir obligaciones inmediatas.
El saldo de los depósitos de la Dirección del Tesoro Nacional en el Banco de la República se desplomó en pocos días. Entre el 23 y el 27 de febrero pasó de $15,2 billones a cerca de $6,4 billones, según cálculos del equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
Los analistas advierten que esta cifra representa un mínimo histórico para el cierre de febrero, incluso después de que el Ministerio de Hacienda realizara una fuerte emisión de deuda durante el mes.
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Récord de deuda interna no logró sostener la liquidez
Durante febrero, el Gobierno aumentó de forma significativa su estrategia de financiamiento en el mercado local. De acuerdo con el informe del Banco de Bogotá, la Nación incrementó la oferta de deuda interna de largo plazo (TES) mediante operaciones convenidas por $15,6 billones.
A esto se sumaron $3,4 billones colocados en subastas y $3,6 billones en deuda interna de corto plazo, conocidos como TES de corto plazo (TCO).
En total, la emisión alcanzó $22,6 billones en deuda interna, un nivel que marca un máximo histórico mensual. Sin embargo, ni ese volumen récord de financiamiento logró evitar que la caja del Gobierno cerrara el mes en su nivel más bajo registrado para febrero.
Para los analistas, este resultado refleja la fuerte presión de liquidez que enfrenta el sector público al inicio del año.
Qué significa el nivel de caja del Gobierno
El nivel de caja de la Nación es un indicador clave para evaluar la salud de las finanzas públicas. Básicamente mide la liquidez en pesos con la que cuenta el Ministerio de Hacienda, es decir, el dinero disponible para pagar obligaciones inmediatas del Estado.
Según la actualización de depósitos y saldos remunerados publicada por la cartera la semana pasada, febrero cerró con $6,4 billones, lo que implica una caída de 41% frente al mismo mes de 2025, cuando el saldo alcanzaba $10,9 billones.
La tendencia a la baja no se limita a febrero. En enero de este año la caja ya había marcado otro mínimo, con $9,7 billones, y el primer bimestre cerró con $15 billones, también el nivel más bajo registrado para ese periodo.
Menor recaudo y mayor gasto presionan las finanzas públicas
Detrás de la caída de la caja hay una combinación de factores fiscales y financieros.
Una parte del problema está en un recaudo tributario inferior a lo esperado, al que se suma un mayor gasto público y una estrategia de endeudamiento orientada a fortalecer la liquidez en dólares.
El equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá señaló en su informe que el Ministerio de Hacienda incluso vendió más de $3 billones de su portafolio de TES, una señal de las presiones de liquidez que se han acumulado desde comienzos del año.
“El hecho de que Hacienda haya vendido más de $3 billones de su portafolio de TES deja claro que las presiones de liquidez al inicio del año han sido elevadas”, señaló el análisis.
Además, el Gobierno ha reforzado su caja en dólares para cumplir obligaciones externas. Entre ellas se encuentran el pago de cupones de deuda, el vencimiento de un bono global denominado en euros en marzo y pagos parciales de la operación TRS que realizó Crédito Público en 2025.
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Significa que el Estado tiene menos liquidez disponible en pesos para atender pagos inmediatos y responder a tensiones financieras de corto plazo.
Por una combinación de menor recaudo tributario, mayor gasto público y necesidad de fortalecer caja en dólares para obligaciones externas.
Porque, pese a emitir $22,6 billones en deuda interna durante febrero, la liquidez siguió deteriorándose, lo que sugiere una presión fiscal más profunda.