El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, anunció la revisión integral de los proyectos de regasificación que están actualmente en el radar del país, una decisión que incorpora un nuevo elemento y es la posibilidad de importar gas desde Venezuela.
El anuncio fue realizado por el jefe de la cartera energética a través de su cuenta en X, donde confirmó que solicitó a la Unidad de Planeación Minero Energética, Upme, evaluar todas las alternativas disponibles bajo el nuevo contexto regional.
“He pedido a la Upme que evalúe todos los proyectos de regasificación que están en el panorama. Además, que tenga en cuenta el nuevo escenario político con Venezuela y la posibilidad de importar del vecino país, que hoy sería el mejor escenario para los hogares colombianos y la industria nacional”, anotó Palma.
La decisión del Gobierno colombiano se da después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmara una mayor intervención política y económica en Venezuela, con el objetivo de aprovechar los recursos petroleros del país sudamericano mientras se ejerce presión sobre el actual poder político en Caracas.
En ese marco, la estatal Petróleos de Venezuela S.A., Pdvsa, anunció que adelanta negociaciones con el gobierno estadounidense para la venta de crudo, en volúmenes que oscilarían entre 30 y 50 millones de barriles.
Futuro abastecimiento de gas
Y es que las declaraciones del ministro se producen en un contexto de creciente dependencia de las importaciones de gas natural, mientras el país espera la entrada en operación de los recursos offshore.
El proyecto Sirius, considerado clave para el futuro energético nacional, comenzará a comercializar su primera molécula de gas apenas en 2030, desde un pozo con potencial para cubrir cerca de 50% del consumo nacional para ese mismo año.
Hasta entonces, Colombia debe garantizar el suministro mediante importaciones y proyectos de regasificación, alternativas que hoy son objeto de revisión por su impacto en los costos para los usuarios y la industria.
Es importante destacar que en septiembre del año pasado, el Gobierno ya había planteado esta opción a través de Ecopetrol. Sin embargo, en ese momento, la entonces presidenta de la Junta Directiva de la petrolera, Mónica de Greiff, advirtió que la empresa no podía avanzar sin una autorización expresa de Estados Unidos. Sin embargo, las actuales negociaciones entre Pdvsa y el gobierno estadounidense podrían cambiar ese panorama.