Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

El diploma ya no alcanza: Universidad, trabajo y futuro

hace 17 minutos
bookmark
  • El diploma ya no alcanza: Universidad, trabajo y futuro
  • El diploma ya no alcanza: Universidad, trabajo y futuro

Por Isabel Gutiérrez R. - JuntasSomosMasMed@gmail.com

Durante años les dijimos a los jóvenes colombianos una verdad que parecía indiscutible: estudien, gradúense, y el futuro se abrirá. No era una mentira. Pero hoy ya no alcanza con decirlo así. Porque el título sigue importando, sí, pero ya no garantiza por sí solo una buena trayectoria laboral. Y esa diferencia cambia toda la conversación.

En Colombia, la educación superior conserva valor. Sería absurdo negarlo en un país donde el acceso al conocimiento sigue siendo una de las herramientas más poderosas de movilidad social. Estudios sobre programas como Ser Pilo Paga mostraron que cuando se reduce la barrera financiera, muchos estudiantes talentosos de bajos ingresos sí logran llegar a instituciones de alta calidad. El mérito existe, pero sin oportunidad se desperdicia. El problema es que entrar no basta. En la Universidad EAFIT hemos diseñado programas como Becas Talento, Fondo Futuro y EAFIT a tu alcance, que cierran las brechas de acceso para familias que enfrentan retos económicos.

La evidencia reciente también muestra que los retornos de la educación superior son cada vez más desiguales. No todas las universidades ofrecen las mismas oportunidades. No todos los programas producen las mismas capacidades. No todos los títulos tienen el mismo peso cuando salen al encuentro del mercado laboral. Esto nos obliga a abandonar dos lugares comunes igual de dañinos: el de creer que cualquier diploma asegura bienestar y el de afirmar, con ligereza, que la universidad ya no sirve. Sirve. Pero no de cualquier manera.

El mercado laboral colombiano no remunera únicamente los años de estudio. También interpreta señales: la calidad de la formación, la reputación de la institución, las habilidades que una persona puede demostrar, su capacidad para resolver problemas, interpretar contextos, comunicarse y aprender rápido. Y cuando hay desajuste entre lo que se estudió y lo que el trabajo exige, aparecen la rotación, la informalidad y esa frustración silenciosa de quien siente que estudió mucho para terminar encajando poco.

Por eso la discusión no debería ser si la universidad debe obedecer al mercado o resistirse a él. La pregunta más útil es otra: ¿cómo puede dialogar con un mundo laboral cambiante sin perder su misión de formar personas, no solo trabajadores?

Ese interrogante se vuelve aún más urgente con la inteligencia artificial. No porque vaya a borrar de un golpe la educación superior, sino porque ya está modificando las tareas, los oficios y las formas de aprender. En ese contexto, el valor de una universidad no estará solo en entregar un título al final de una carrera, sino en seguir acompañando a sus graduados a lo largo de la vida: con actualización, nuevas credenciales, formación flexible y pensamiento crítico.

Tal vez debamos dejar de pensar la educación superior como una meta y empezar a verla como una trayectoria. Porque en un mundo donde el trabajo cambia más rápido que nuestras certezas, el verdadero privilegio no será tener un diploma colgado en la pared, sino conservar la capacidad de aprender cuando todo alrededor se mueve.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD