Dos hechos recientes son el ejemplo del real y grave alcance que puede llegar a tener las noticias falsas que se viralizan a través de Whatsapp o las redes sociales.
El primero ocurrió el sábado 27 de octubre en la localidad de Ciudad Bolívar, en Bogotá, cuando la policía detuvo a tres hombres por supuesto hurto de bienes. Sin embargo, la comunidad reaccionó enfurecidamente acusándolos de secuestro de niños, después de que se regara por Whatsapp unos audios con información falsa sobre una supuesta banda dedicada al robo de niños según relató el secretario de seguridad de Bogotá, Jairo García.
La turba, enfurecida, se fue contra los detenidos y aunque la Policía pidió refuerzos, fueron agredidos y uno de los hombres murió.