El Metro de Medellín amplió hasta el 30 de junio el plazo para renovar la tarjeta Cívica, una decisión que busca aliviar la congestión en los puntos de atención y corregir la confusión que persiste entre los usuarios sobre si deben o no realizar el trámite.
Inicialmente, el proceso estaba previsto para cerrar el 15 de marzo, pero la empresa determinó que aún faltan miles de tarjetas por actualizar.
La renovación hace parte de un proceso de actualización tecnológica del sistema de recaudo. Según ha explicado el Metro en comunicaciones previas, todavía circulan tarjetas expedidas desde 2007, así como versiones posteriores que no cuentan con las funcionalidades actuales, como la recarga virtual o la activación de saldo por NFC. Mantener esas tarjetas en operación limita la experiencia de viaje y genera dificultades operativas para el sistema.
No obstante, la empresa reiteró que no todos los pasajeros deben renovar su Cívica. El cambio aplica, principalmente, para quienes obtuvieron su tarjeta entre 2007 y 2014, para los usuarios que no la han renovado en los últimos 11 años, para quienes tienen tarjetas azules con foto, o para aquellos que no pueden recargar de manera digital a través de la app Cívica, Bancolombia o Nequi. Antes de desplazarse, el Metro recomienda verificar si el trámite es necesario mediante el validador habilitado en línea.
Desde el punto de vista operativo, no renovar una tarjeta que sí requiere actualización puede implicar la pérdida progresiva de funciones, especialmente las relacionadas con canales digitales de recarga y activación de saldo. Aunque la Cívica antigua puede seguir permitiendo el ingreso al sistema, su uso se vuelve cada vez más limitado frente a las herramientas que hoy soportan el recaudo y la gestión de viajes.
El trámite de renovación no tiene costo para los usuarios que cumplen los criterios definidos por el Metro. Los puntos habilitados están ubicados en las estaciones Niquía, Acevedo, San Antonio, Itagüí y San Javier, y operan de lunes a viernes, entre 10:30 a. m. y 7:30 p. m. La empresa ha informado que cuenta con inventario suficiente de tarjetas para atender la demanda hasta el nuevo plazo.
Lea también: El Metro de Medellín encontró en España al autor de una nota que cruzó el Atlántico dentro de un repuesto clave
Para los usuarios que no están obligados a renovar, pero necesitan una nueva tarjeta por pérdida o daño, el procedimiento corresponde a una segunda vía, que sí tiene un costo de $12.100 y se realiza en los mismos puntos de atención. Este trámite es independiente del proceso masivo de actualización tecnológica.
Uno de los cambios centrales de las nuevas Cívicas es la incorporación de tecnología NFC, que permite activar el saldo directamente desde el celular después de una recarga digital, sin necesidad de pasar por las máquinas lectoras del sistema. Sin embargo, el Metro ha aclarado que esta función depende de que el teléfono del usuario también cuente con NFC y esté en condiciones adecuadas.