Seis integrantes de una familia venezolana, radicada desde hace nueve años en Sabaneta, permanecen desaparecidos tras el terremoto que sacudió a Venezuela y provocó el colapso del edificio donde se hospedaban durante unas vacaciones.
Los desaparecidos son Oriana Carolina Sivira, de 30 años; su esposo, José Alejandro Ruiz Roa, de 31 años; el hijo de ambos, José Andrés Ruiz Sivira, de 10 años; además de la madre de Oriana, Iris Salazar, de 63 años; su tía, Rosmar Sivira, de 43 años, y una prima, Victoria Urriola Sivira, de 10 años también.
La familia había viajado el pasado 14 de junio para visitar a sus seres queridos en San Cristóbal y adelantar algunos trámites. Días después decidieron extender el viaje y trasladarse a La Guaira para pasar unos días de descanso frente al mar. El miércoles, después de instalarse en las residencias Vistamar, el edificio de 13 pisos colapsó tras el fuerte sismo. Desde entonces no se sabe nada de ellos.
La esperanza de sus familiares se mantiene gracias a las labores de búsqueda que adelantan organismos de socorro. Entre quienes participan está Roger Sivira, hermano de Oriana, quien se unió como rescatista voluntario. En un video grabado entre los escombros, junto a especialistas que utilizan estetoscopios sísmicos, se escucha a los equipos confirmar posibles vibraciones y rasguños provenientes del lugar donde creen que podría estar atrapada la familia.
”Sí se escuchan las vibraciones”, dice uno de los rescatistas. Otro agrega: “Por contacto auditivo doy certificación de que la víctima está encima de nosotros”. A partir de esos indicios comenzaron nuevas labores de remoción en ese punto.
Los allegados insisten en que la prioridad es que lleguen más equipos de rescate y maquinaria pesada al sector de Playa del Yate, en Caraballeda, donde se encontraba el edificio. Aseguran que retirar las enormes losas de concreto únicamente con herramientas manuales ralentiza las posibilidades de encontrar sobrevivientes.
”Necesitamos que enfoquen los esfuerzos en ese sector y que llegue maquinaria. Sin ella no hay forma de mover los escombros”, pidió Yina Cano, amiga cercana de Oriana.
Regístrate al newsletter