En medio de combates en zona rural de Ipiales, Nariño, fueron asesinados tres soldados profesionales tras un ataque perpetrado con drones cargados de explosivos, una modalidad criminal que viene ganando terreno en el suroccidente del país.
De acuerdo con información del Ejército, las tropas del Grupo de Caballería Mediano N.° 3 se encontraban adelantando operaciones contra la estructura Comandos de Frontera, perteneciente a la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, hoy en una mesa de paz con el Gobierno, cuando fueron sorprendidas por los artefactos aéreos.
El Ejército confirmó la identidad de los uniformados que murieron: Andrés Esteban Álvarez Sierra, Darwin Arnoldo Gómez Gutiérrez y Brayan Steven Galindo Amado.
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En los hechos resultaron heridos otros dos soldados debido a las esquirlas y la onda expansiva generada por las detonaciones.
Tras recibir los primeros auxilios en la zona, los militares fueron evacuados de urgencia a un centro asistencial en Pasto, donde permanecen bajo observación médica con pronóstico reservado.
Los ataques con drones equipados con explosivos se han convertido en una amenaza constante y creciente para las fuerzas de seguridad en Colombia.
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El Ejército informó que el ataque contra las tropas fue ejecutado en medio de operaciones contra la estructura Comandos de Frontera, perteneciente a la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, CNEB. Este grupo actualmente está sentado en una mesa de paz con el Gobierno Nacional.
La CNEB agrupa dos grandes estructuras. Por un lado, los Comandos de la Frontera en Putumayo —bajo el mando de alias “Araña”, con orden de extradición a EE. UU. suspendida—.
Por otro, la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, con presencia en Nariño y comandada por alias Allende, que reúne seis frentes. En la mesa, el jefe de la delegación de Comandos es alias Walter Mendoza, firmante del acuerdo de paz quien volvió a las armas; por el lado del Gobierno el delegado es el abogado Armando Novoa.
Según datos militares, la CNEB cuenta con 2.089 integrantes entre combatientes y redes de apoyo, con influencia en Nariño, Putumayo y Amazonas, y presencia en cerca de 30 municipios.
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