A lo largo de su carrera delincuencial, Gustavo Adolfo Pérez Peña (’El Montañero’) ha estado cuatro veces en la cárcel, acumulando sentencias por homicidio, concierto para delinquir, hurto, cohecho, falsedad material en documento público y porte ilegal de armas. Aun así, siempre se las ha arreglado para volver a la calle sin pagar las penas completas.
El beneficio más reciente se lo otorgaron el gobierno de Gustavo Petro y la Fiscalía General de la Nación, que le suspendieron una orden de captura inminente por un asesinato dentro de una cárcel de máxima seguridad. El motivo: ser vocero de paz de las bandas del Valle de Aburrá, en cabeza de la organización ilegal en mesa.
La decisión política y judicial provocó fuertes críticas por parte de la Alcaldía de Medellín, la Gobernación de Antioquia y la oposición al Gobierno, en especial porque se ejecutó en plena época de elecciones.
¿Quién es este personaje, que hoy ocupa los titulares de la prensa nacional?
El recorrido criminal de ‘El Montañero’
Tal cual ha venido reportando EL COLOMBIANO en la última década, en su trayectoria delictiva ha cambiado varias veces de identidad, gracias, al parecer, a contactos corruptos en las registradurías y notarías, por lo que en los procesos penales desde 2001 figura con tres nombres: Luis Rodrigo Rodríguez Rodríguez, Juan Camilo Hernández Berrío y Gustavo Adolfo Pérez Peña.
En registros policiales y de la Rama Judicial aparece que fue procesado en 1998 por tentativa de homicidio, tentativa de hurto agravado y calificado y cohecho por dar u ofrecer, pero se fugó de la cárcel de San Quintín dos años después (7 de octubre del 2000).
Fue detenido otra vez el 15 de mayo de 2021 en el barrio Prado de Bello, porque le figuraba una orden de captura por homicidio emanada de la Fiscalía 14 de ese municipio. Al poco tiempo regresó a la calle y comenzó las incursiones en Bogotá, según los investigadores consultados, en especial con atracos a carros de valores y microtráfico de drogas.
El golpe más recordado de la banda ‘El Mesa’ en la Capital ocurrió el 3 de noviembre de 2003, cuando en el barrio Las Flores asaltaron un camión de valores de la empresa Wackenhut de Colombia S.A. Armados con fusiles, buscaban un botín de $1.000 millones, pero en medio del robo se presentó un tiroteo con policías de la Sijín. Un asaltante murió, al igual que el intendente Jesús Merchán Rodríguez.
Registros de prensa de aquel entonces indican que 21 sospechosos fueron capturados. El Juzgado Primero Penal del Circuito de Bogotá condenó a siete de ellos, incluyendo a ‘El Montañero’, a pagar 26 años y ocho meses de prisión por homicidio agravado, tentativa de homicidio agravado, tentativa de hurto calificado y agravado, concierto para delinquir y porte ilegal de armas de uso privativo (radicado N° 11001310700120050006500).
De esa pena, ‘El Montañero’ solo estuvo nueve años tras las rejas y luego pasó un breve tiempo en libertad condicional, en una urbanización del municipio de Copacabana, en Antioquia, hasta que regresó a la calle en 2013, conservando bajo perfil.
Retomó la dirección de ‘El Mesa’, por lo que fue capturado una vez más el 26 de octubre de 2019 en una finca de Aranzazu, Caldas. En esa oportunidad fue condenado a ocho años de cárcel por concierto para delinquir, falsedad material en documento público y porte ilegal de armas.
Vocero de las bandas urbanas en la mesa de diálogos con el Gobierno
En esta nueva temporada en prisión se sumó al proyecto de ‘Paz total’ del gobierno de Gustavo Petro, haciendo parte del grupo de siete voceros principales de las bandas del Valle de Aburrá, en una mesa de diálogos sociojurídicos instalada en la cárcel de Itagüí.
Regresó a las calles el 14 de marzo de 2024, es decir, apenas estuvo preso cuatro años y cinco meses del total de su última sentencia de ocho años.
‘El Montañero’ volvió a ser noticia desde la semana pasada, cuando la Fiscalía expidió una resolución en la cual le suspendió la orden de captura a él y a otros 22 voceros del crimen organizado del Valle de Aburrá; aunque este lunes derogó esa medida para 16 de ellos, la conservó para siete beneficiarios que están libres, incluyendo a Pérez.
De esta manera, el ente acusador terminó protegiendo al cabecilla, pues era el único de esos voceros que tenía una orden de captura vigente por homicidio agravado.
El crimen ocurrió el 21 de marzo de 2020 en el patio N°2 de la cárcel de Cómbita, en Boyacá, y la víctima fue Alejandro Mazo Pulgarín (’Titi’), un cabecilla de la banda ‘Pachelly’ y acérrimo enemigo de alias el Montañero.
Mazo murió acuchillado en medio de una riña, y Pérez fue el principal sospechoso, según el expediente que abrió la Fiscalía 9° Seccional de Tunja (noticia criminal N°152046300150 202080072). El proceso penal derivó en una orden de captura en 2025, por lo cual las agencias de seguridad le estaban siguiendo la pista, hasta que la resolución de la Fiscalía les ató las manos.
La expansión de la banda ‘el Mesa’: de Bello a Bogotá
A lo largo de estas tres décadas, ‘El Mesa’ pasó de ser una banda de atracadores del barrio del mismo nombre, en el municipio de Bello, a una empresa criminal de 400 integrantes, con redes en Medellín, Oriente y el Norte de Antioquia, Bogotá, Soacha (Cundinamarca) y Boyacá.
“Así es muy jodido luchar contra la delincuencia en el país”, declaró este lunes el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, para resaltar la paradoja que significa el haber capturado a 23 miembros de la banda ‘El Mesa’ en la capital, el fin de semana, mientras su verdadero jefe está libre por ser vocero de paz.
“Hoy en Bogotá anunciamos que, gracias a la Dijín, a la Fiscalía y a la @PoliciaBogota, fueron capturados 23 miembros de la banda El Mesa’, entre ellos 8 sicarios. Mientras tanto, el Gobierno Nacional nombra al cabecilla de esa banda como gestor de paz y le levantó la orden de captura por una negociación que no solo no tiene ningún resultado positivo sino que es peligrosa e irresponsable”, trinó Galán.
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