La convocatoria no fue la esperada. Aun cuando entidades como el propio Ministerio de Salud –hoy bajo lupa tras la muerte del pequeño Kevin Acosta–, prefirió darle permiso a sus trabajadores para participar en la jornada de movilización de este jueves, el llamado del presidente Gustavo Petro en defensa de su cuestionado aumento del salario mínimo no tuvo eco.
En Bogotá –epicentro de la jornada–, pese a que hubo bloqueos momentáneos en vías como la Calle 26 y afectaciones a la operación de Transmilenio por parte de los marchantes, no se presentaron aglomeraciones que afectaran la movilidad.
Justamente, la icónica Plaza de Bolívar no se llenó en su totalidad y, con todo y la participación directa del jefe de Estado y la invitación reiteradas de todas las entidades, sobresalieron sendos espacios.
Aunque el músculo de calles fue otrora uno de los grandes capitales y distintivos del actual Gobierno, la situación hoy –a menos de seis meses de concluir su mandato– llevó al propio presidente a lanzar pullas durante su discurso.
“El día que yo salga quiero tener esta plaza llena. Ahí nos toca hacer un compromiso porque para tener esta plaza llena yo tengo que estar alegre saliendo de allá, voy a estar alegre saliendo de allá porque me pego una escapada que ni se imaginan. Pero saliendo de allá para estar alegre y tener una plaza aquí alegre, tenemos que volver a hacer ganar el programa de este gobierno y mejorarlo”, dijo el mandatario, quien había instado a marchar en defensa del cuestionado aumento del 23,7 % del salario mínimo, que fue suspendido por orden del Consejo de Estado.
De hecho, el jefe de Estado anunció que mantendrá la decisión de aumentar en ese porcentaje el salario mínimo legal para el 2026. “No nos echamos para atrás”, dijo el mandatario al presentar este nuevo decreto, asegurando que el nuevo documento ya tiene “los estudios técnicos y científicos de la economía clásica”.
Según Petro, con esta medida supuestamente se acata la orden judicial y se obedecía la Constitución. “Metimos los estudios de productividad laboral, metimos los estudios de canasta mínima vital. Todos los que pidió”.
Sin embargo, en su discurso, el mandatario volvió a cuestionar a la rama judicial y cargó contra los magistrados al decir que “creen que mandan sobre el pueblo y no es así”, defendiendo su propuesta como “un hecho histórico” para el país y señalando que espera que sigan aumentando el salario para el 2027.
Además, aseguró que posiblemente vendrán “más presiones para tumbar de nuevo este decreto”, por lo que hizo un llamado a la ciudadanía para que el pueblo responda en las calles ante cualquier amenaza.
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Incluso, el jefe de Estado aprovechó la jornada para presentar el que sería el nuevo pasaporte de los colombianos, destacando que fue fabricado por el Estado y no por privados. “Se hará en Colombia completamente, las máquinas con las que se hace esto no son cualesquiera, (...) están ya en Colombia”.
No obstante, en medio de las marchas de apoyo al aumento salarial, el partido Centro Democrático denunció daños a la sede de la campaña de una de sus aspirantes a la Cámara. Ocurrió en Neiva, en Huila, a manos de un grupo de personas, algunas de ellas encapuchadas, quienes vandalizaron la sede de la candidata Tatiana Méndez.
“Sigue la violencia contra nosotros y el Gobierno, bien gracias”, aseguró la senadora y precandidata presidencial Paloma Valencia, al sostener que la sede de esa campaña fue destruida.
“Exigimos a las autoridades acciones inmediatas y garantías reales para ejercer la actividad política en todo el país. Este tipo de ataques no pueden normalizarse ni quedar en la impunidad”, reclamó el Centro Democrático desde su cuenta de X.
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