Kevin Arley Acosta Pico, de siete años, murió esperando que Nueva EPS le proporcionara un tratamiento adecuado para su diagnóstico de hemofilia A severa. “La única respuesta es que tenía que esperar a que hubiera un nuevo contrato; mientras tanto, a mi niño se le fue yendo la vida”, dijo su madre.
En medio de su dolor, tanto el presidente Gustavo Petro como el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, se pronunciaron durante el Consejo de Ministros de este lunes 16 de febrero. Sin embargo, sus respuestas resaltaron por la indolencia y el cinismo, restándole importancia al caso de Kevin, ignorando la crisis en la que Nueva EPS está sumida mientras sigue bajo el poder del Gobierno Nacional.
”Si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, pues tiene menos riesgos, es un tema de prevención. Pero hay que saber si el médico o el sistema de salud no enseña, pues las mamás no salen aprendidas, menos en niveles educativos muy deficitarios que hay en Colombia”, dijo el presidente Petro.
Mientras que Jaramillo aseguró: “Es entendible que los niños que sufren de hemofilia tienen que estar restringidos en muchas de las actividades que puedan generarle un trauma violento y hemorrágico grave”.
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