“Redefinió la salsa prácticamente por sí solo como movimiento y estilo de vida”, con esa frase, Fania Records describe a William Anthony Colón Román, conocido artísticamente solo como Willie Colón, el cantautor, trombonista y trompetista que este sábado falleció a sus 75 años.
“Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico. Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia”, informó su familia este sábado en un comunicado publicado en sus redes sociales.
Colón estaba hospitalizado desde hace cinco días en el Lawrence Hospital de Bronxville, en Nueva York, debido a problemas respiratorios que finalmente terminaron con la vida del artista que, deja una profunda huella en la salsa con éxitos como Oh que será, El gran varón, Idilio, Gitana, Talento de televisión, entre otros.
William Anthony Colón Román nació el 28 de abril de 1950 en Nueva York, fue un trompetista y trombonista autodidacta, pero, como lo describe Fania Récords, “su falta de virtuosismo técnico no le impidió convertirse en el ícono del trombón por excelencia de la salsa”.
Creció en la década de 1960 e, inevitablemente, “parte de la turbulencia de la época se reflejó en su música y vida personal”. Y es que llevó al Bronx con él y lo hizo su sello.
Su talento fue descubierto por Al Santiago, dueño y gerente de la legendaria tienda de discos Casa Alegre y fundador del sello Alegre Records.
Su álbum debut para el sello Futura de Al Santiago nunca se realizó, ya que el caos financiero llevó a Santiago a la quiebra. Sin embargo, las cintas llamaron la atención de Johnny Pacheco en el naciente sello Fania Records, quien vio en Colón un diamante en bruto. “Pacheco no dudó; firmó con la banda en el acto”. Su álbum debut con Fania se estrenó en 1967 y ”el resto, como dirían algunos, es historia”.
El malo del Bronx
Fueron músicos mayores que se burlaban del limitado registro de Colón en el trombón en ese momento quienes le otorgaron el apodo de “El Malo”, pero ese malo no solo se volvió bueno, sino buenísimo. Él lo capitalizó y construyó una imagen de duro y astuto, dándole a ese apodo un significado distinto.
En Fania comenzó a construir alianzas que marcarían la historia del género. Su trabajo junto a Héctor Juan Pérez Martínez, Héctor Lavoe, dio origen a una de las duplas más recordadas de salsa. Desde entonces, la escena latina de Nueva York nunca volvió a ser la misma.
Más adelante, colaboró con Rubén Blades, Celia Cruz e Ismael Miranda, artistas con quienes ayudó a consolidar discos que hoy son considerados piezas fundamentales del repertorio salsero.