En la cuenta atrás de su inédita participación en el Super Bowl, Christian González y Andy Borregales expresaron la noche del pasado lunes su ilusión de representar no solo sus raíces colombiana y venezolana sino a toda América Latina en la gran cita del deporte estadounidense.
El próximo domingo la región no vibrará solo con la actuación de Bad Bunny en el entretiempo de la final de la NFL, también estará más presente que nunca sobre el emparrillado.
Los jóvenes González y Borregales han tenido roles importantes en la resurrección de los emblemáticos New England Patriots, la gran dinastía de este siglo en la liga de football americano (NFL).
En Santa Clara (California), los Patriotas pugnarán el domingo ante los Seattle Seahawks por su primer título desde la marcha del legendario Tom Brady.
En el renacimiento de los Patriots, una franquicia que llevaba tres años fuera de playoffs, tuvo un rol clave otra figura de origen latino, Christian González.
El esquinero, de 23 años, nació en Carrollton (Texas) de padre colombiano y madre texana, parte de una familia de deportistas.
Sus tres hermanas han representado a Colombia en distintas pruebas de atletismo y una de ellas, Melissa González, llegó a competir en los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021 en los 400 metros vallas.
En la noche del Draft de 2023, González ya atrajo los reflectores sobre el escenario cuando abrió de par en par su chaqueta blanca para mostrar los colores de Colombia impresos en su interior.
“Estoy feliz de representar a Colombia y a los latinos en general”, afirmó este lunes.
“En nuestro equipo y en los Seahawks hay como seis en total. Es enorme. Muestra a los niños que si quieres jugar football, pon tu mente en ello y puedes llegar donde quieras”, aseguró González, elegido este año para el Juego de las Estrellas (Pro Bowl).
El safety Jaylinn Hawkins es otro de los Patriotas con raíces latinoamericanas al contar con familiares en Panamá, mientras los Seahawks cuentan con Elijah Arroyo, que tiene ascendencia familiar mexicana. Entre tanto, también en Los Seattle Seahawks, compite Julián Love, de raíces cubano-mexicanas.
Por su parte, a días de convertirse en el primer venezolano en un Super Bowl, un sonriente Borregales mostró su orgullo por poder abrir camino a otros niños de una región con poca tradición todavía de football americano.
“Me siento excelente”, dijo en medio de una avalancha de medios en la noche de Apertura del Super Bowl en San José (California).
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“Para mí estar aquí lo es todo, y no solamente por mi país sino por toda Latinoamérica”, recalcó. “Ser esa persona que los niños chiquitos pueden mirar y admirar es una sensación que nunca vas a poder imaginar”.
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