En el fútbol colombiano parece que las escenas de violencia en los estadios se están volviendo paisaje con las derrotas de algunos equipos, siendo el estadio La Libertad en Pasto el más reciente escenario de estas polémicas donde hinchas locales invadieron el terreno para, al parecer, agredir a los jugadores del Deportes Tolima.
Todo sucedió una vez sonó el pitazo final de un encuentro donde los tolimenses ganaron 2-0 al equipo pastuso y con un global de 3-0 avanzaron a las semifinales de la Liga BetPlay, donde se enfrentarán a Atlético Nacional, quien dejó en el camino a Internacional de Bogotá.
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Mientras en el terreno aún permanecían futbolistas del Deportes Tolima y el Deportivo Pasto, un aficionado de este último equipo ingresó a donde estaban los jugadores e intentó agredir a un integrante del cuadro visitante. Inmediatamente, los jugadores del club tolimense salieron corriendo al camerino.
En las imágenes virales en las redes sociales se observa como aficionados con camisetas alusivas al Pasto se acercaban donde estaban ubicados los futbolistas. Algunos de ellos ya estaban arrojando objetos mientras corrían por el terreno de juego.
Sin embargo, las agresiones no solo fueron dirigidas al parecer contra los futbolistas visitantes, pues una parte de los aficionados también les reclama de forma airada a los futbolistas del cuadro pastuso e inclusive en las graderías hubo desmanes donde arrojaron vallas y enfrentamientos con la policía.
Sobre esos hechos, el entrenador del Deportes Tolima, Lucas González, responsabilizó al técnico español del Pasto, Jonathan Risueño, por lo ocurrido. “Es una lástima que él no se centre únicamente en la táctica y se desvíe en otras cosas”, argumentó el entrenador bogotano. “Por eso terminan pasando comportamientos como los del final”, agregó.
“Pero somos responsables en el fútbol colombiano, igualmente las autoridades, porque han permitido que esto se repita partido tras partido y esto no debería pasar, los entrenadores no deberíamos ser los protagonistas”, señaló el técnico del Tolima aludiendo a que en Pasto las declaraciones previas de su técnico han provocado que la atención se enfoque en otras cosas que incidieron en los actos de violencia al final del partido.