El cambio climático ya no es una amenaza lejana para el café; empezó a sentirse en los países que producen cerca del 75% del grano que se consume en el mundo, entre ellos Colombia.
Así lo advierte el informe “Más calor perjudicial para el café debido a la contaminación por carbono”, de Climate Central, que analizó datos de temperatura entre 2021 y 2025 en 25 países del llamado “cinturón del café”.
La conclusión del informe fue que el calentamiento global está empujando con mayor frecuencia las temperaturas por encima de los 30 °C, un umbral crítico para el cultivo.
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Más días por encima del límite crítico
Según el análisis, los cinco mayores productores —Brasil, Vietnam, Colombia, Etiopía e Indonesia— concentran aproximadamente el 75% del suministro mundial de café y enfrentan, en promedio, más de 144 días al año con calor perjudicial para el cultivo.
Sin la influencia del cambio climático, esos países tendrían cerca de 57 días menos al año con temperaturas dañinas para el café.
Brasil, el mayor productor global, registró en promedio 70 días adicionales de calor perjudicial cada año debido al cambio climático.
En Colombia, el tercer productor mundial, el informe señala que el país experimenta en promedio 119 días anuales con calor perjudicial, de los cuales 48 días adicionales son atribuibles directamente al calentamiento inducido por la contaminación de carbono.
Un golpe directo al arábica
El estudio se basa en el Índice de Cambio Climático (CSI, por sus siglas en inglés) de Climate Central y en datos del reanálisis ERA5, comparando las temperaturas observadas con escenarios contrafactuales —es decir, estimaciones de cómo serían las temperaturas en un mundo sin emisiones de carbono.
El umbral analizado es de 30 °C. Superarlo resulta extremadamente perjudicial para el café arábica y subóptimo para el robusta.
El arábica, que representa entre el 60% y 70% del suministro mundial, es particularmente sensible: incluso temperaturas entre 25 °C y 30 °C ya no son óptimas para su desarrollo.
Por eso, el propio informe aclara que sus resultados son conservadores y que el impacto real podría ser mayor.
Impacto en precios y producción
El informe conecta este estrés térmico con la volatilidad reciente en los precios internacionales del café, que alcanzaron máximos históricos en diciembre de 2024 y nuevamente en febrero de 2025.
Sequías como la registrada en Brasil en 2023 también han sido asociadas a menores cosechas y presiones sobre el mercado.
En total, los 25 países analizados —que representan 97% de la producción mundial— experimentaron en promedio 47 días adicionales por año de calor perjudicial debido al cambio climático.
El fenómeno no solo amenaza la calidad y el volumen de las cosechas, sino la disponibilidad de tierra apta para el cultivo. Sin medidas de adaptación, la superficie adecuada para sembrar café podría reducirse hasta un 50% hacia 2050.
Un desafío para pequeños productores
La advertencia es especialmente sensible para países como Colombia, donde la caficultura está en manos, en su mayoría, de pequeños productores que dependen de este cultivo como principal fuente de ingresos.
El informe señala que “la adaptación será clave”, sistemas agroforestales con sombra, diversificación y manejo sostenible del suelo pueden ayudar a amortiguar el impacto del calor extremo.
Sin embargo, el mensaje central es que el calentamiento impulsado por la contaminación por carbono ya está alterando las condiciones básicas para producir una de las bebidas más consumidas del planeta, con más de 2.000 millones de tazas al día.