La misión Artemis II de la Nasa no solo marca el regreso de astronautas a la órbita lunar. También abre un nuevo capítulo en la publicidad global: el del llamado marketing espacial, donde marcas como Apple Inc. y Nutella, entre otras más, logran posicionarse en uno de los escenarios más visibles y simbólicos del planeta.
Durante la transmisión en vivo desde la cápsula Orión, millones de usuarios presenciaron un momento inesperado: un frasco de Nutella flotando en gravedad cero.
La escena, espontánea, se viralizó en cuestión de horas y fue catalogada por usuarios como el primer “comercial espacial”. Al mismo tiempo, el iPhone 17 Pro Max se consolidaba como una de las herramientas utilizadas por la tripulación para documentar la misión.
Lejos de ser una simple coincidencia, el fenómeno evidencia cómo las marcas pueden insertarse en momentos de alto impacto mediático.
“Si las personas ven que los astronautas usan su mismo teléfono o su misma crema de avellanas, se genera mayor confianza y, en algunos casos, una percepción de estatus más alto”, explicó Gustavo Torres, experto en tecnología y director de Tecnogus.com.
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De la viralidad espontánea al valor de marca
El caso de Nutella se convirtió en un ejemplo de viralidad orgánica. En una transmisión en vivo, el frasco apareció flotando frente a la cámara, captando la atención de millones de espectadores y generando conversación global en redes sociales.
“Cuando se ve un frasco flotando, se disparan las visualizaciones. La marca fue muy hábil al montarse en la ola de la publicidad”, señaló Felipe Lizcano, cofundador de Red Design Systems.
Aunque la aparición no fue planificada, la compañía reaccionó rápidamente y aprovechó el momento para reforzar su narrativa, destacando que era “un honor haber viajado más lejos que cualquier otra difusión en la historia”.
Apple y el poder del posicionamiento silencioso
A diferencia de Nutella, Apple Inc. optó por una estrategia más discreta. La presencia del iPhone en la misión no fue acompañada de mensajes promocionales, pero su uso dentro de la nave reforzó su posicionamiento.
“El hecho de estar en una misión espacial tan reputada hace que las personas le asignen a la marca los valores de la operación de la Nasa”, añadió Gustavo Torres.
El dispositivo fue utilizado para capturar momentos icónicos, como imágenes de la astronauta observando la Tierra desde la nave. Para los expertos, esto tiene un efecto directo en la percepción del consumidor. “Ver un iPhone en el espacio hace que se perciba como un producto extraordinario, capaz de operar en condiciones extremas”, explicó Lizcano.
En la misma línea, Simón Hernández, experto en tecnología, aseguró que “que la Nasa elija el iPhone para documentar un hito histórico trasciende la publicidad y se convierte en una validación; es una certificación de ingeniería de alto nivel”.
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Otras marcas que acompañan la misión Artemis ll
Más allá de Apple Inc. y Nutella, la misión Artemis II Nasa mission también evidencia la presencia de otras marcas que históricamente han acompañado la exploración espacial.
Durante años, la Nasa solo autorizó cámaras de Nikon Corporation en sus misiones tripuladas, siendo modelos como la Nikon Z9 parte de ese selecto grupo tras superar estrictos procesos de certificación.
A bordo de la cápsula Orión, estos equipos conviven hoy con dispositivos como la GoPro Hero 11, ampliando las capacidades de registro en condiciones extremas.
Este ecosistema tecnológico refleja un cambio gradual: de equipos altamente controlados a una integración más flexible de tecnología de consumo, donde incluso los smartphones —como el iPhone— han logrado cumplir con los exigentes estándares de seguridad para operar en órbita.
Astronautas, los nuevos narradores digitales
Más allá de las marcas, la misión también refleja un cambio en la forma en que se consumen estos eventos. Las transmisiones ya no son un canal único, sino un ecosistema digital donde el contenido se multiplica y se adapta en tiempo real.
En este contexto, los astronautas pasan de ser únicamente figuras científicas a convertirse en creadores de contenido capaces de conectar con audiencias globales desde lo cotidiano y lo humano.
Una nueva frontera para la publicidad
El fenómeno protagonizado por Nutella y Apple Inc. pero que incluye a otras marcas también, confirma una transformación en la industria: las marcas ya no solo compiten por espacios publicitarios, sino por aparecer —de forma auténtica o inesperada— en momentos culturales de alto impacto.
Aunque la Nasa ha aclarado que no se trata de publicidad pagada, esta condición podría ser incluso más valiosa. La percepción de uso genuino fortalece la credibilidad y amplifica el alcance sin inversión directa.
Así, mientras la Luna sigue acumulando objetos que narran la historia de la humanidad, ahora también empieza a consolidarse como un nuevo escenario simbólico para las marcas. Una frontera donde la publicidad, literalmente, ya no tiene límites.
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