Cintillo de indicadores económicos Colombia

Cargando...

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Islandia

Esta novela, a pesar de que nace de un divorcio, en realidad, es una carta de amor, de agradecimiento con quien se compartió.

hace 2 horas
bookmark
  • Islandia

Por Diego Aristizábal Múnera - desdeelcuarto@gmail.com

¿Qué harías tú, lector de esta columna, si mañana tu pareja te dice por teléfono: “Ya no estoy enamorada de ti”? Lo dice sin mucho misterio, como si en vez de decirte ‘buenas noches’, te suelta “es que ya no estoy enamorada de ti, y tenía que decírtelo, ya no podemos ser pareja, a partir de este momento no quiero vivir un mundo de engaños y mentiras como me pasó con mi primer marido”. Como si fuera poco, el día anterior han ido juntos a pagar el crucero de las vacaciones que recorre el Atlántico Norte, desde Alemania a Edimburgo, y de allí a Reikiavik. Y cinco días recorriendo Islandia.

¿Quién entiende este asunto? “Me dijo que esas cosas pasan y que no tienen tanta importancia, que no quería dramas. Le expliqué mi estupefacción, le dije que en menos de veinticuatro horas no se produce un desenamoramiento. En realidad, en menos de doce. No sé, no llegaron a diez horas”. El fin de una relación amorosa de once años termina y qué se hace con ese dolor, pues escribir para intentar comprender, pero más que eso, escribir para no olvidar nada de lo vivido antes del divorcio, porque lo vivido ha sido una celebración de la vida y debe seguir siendo digno.

Sobre esto es “Islandia”, la novela más reciente del escritor español, Manuel Vilas, quien empezó a ser conocido en todo el mundo hace unos años por contar otra historia bastante personal llamada “Ordesa”. Curiosamente en esa novela el narrador tenía 52 años y hacía un año se había separado. En “Islandia”, el narrador tiene 62 años y pensaba que ya no habría más fracasos amorosos. ¿Pero una ruptura amorosa es un fracaso? Por algo el ser humano se ampara en el matrimonio, porque se supone que es una garantía de eficacia para toda la vida. Pero los asuntos del amor son inexpugnables y nadie, por muchas certezas que tenga en estos asuntos sale invicto.

El libro, por momentos, cansa, uno se siente incómodo de tanta intimidad, de tanto detalle, pero de eso está hecho una relación, así que Vilas, en este largo lamento, lo logra una vez más, desmenuza todos los pensamientos posibles que surgen ante el amor, ante el dolor, ante una despedida de un par de divorciados que juran seguirán siendo amigos porque, además, ella le ha sugerido que esta separación sea a la ‘nórdica’. Y cuando ya tienes una palabra, lo tienes todo.

Esta novela, a pesar de que nace de un divorcio, en realidad, es una carta de amor, de agradecimiento con quien se compartió. Aquí no hay ajuste de cuentas, hay gratitud. Porque todo lo que se vivió bien debe ser objeto de adoración. “Islandia” es un pequeño templo para refrescar eso.

Sigue leyendo

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD