A pocos días de su posesión, el presidente electo Abelardo De la Espriella confirmó que no ejercerá sus funciones desde la Casa de Nariño, sino que dividirá su despacho entre el Palacio de San Carlos en Bogotá y una sede en Barranquilla, desde donde hasta realizará consejos de ministros.
La decisión, que el mandatario electo enmarca en su promesa de gobernar “desde cada rincón de la patria” y no únicamente desde el centro del país, abre un interrogante logístico de fondo: ¿cómo operará la relación diaria entre el jefe de Estado y el aparato ministerial, que en su inmensa mayoría permanece concentrado en Bogotá?
Y es que ya Barranquilla se prepara. Cerca de la Vía 40 (avenida que conecta prácticamente a toda la ciudad), en las instalaciones de la Segunda Brigada del Ejército, en el barrio Paraíso, mejor conocido como Batallón Paraíso, las obras para adecuar esta infraestructura como sede presidencial comenzaron. También ha dicho que lo hará desde el edificio del Palacio de la Aduana, al centro de la ciudad.
Así lo confirmó la semana pasada el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa. “Vamos a apoyar a la presidencia de la República, en la construcción de la sede de nuestro presidente Abelardo de la Espriella para que tenga donde despachar aquí en nuestra ciudad de Barranquilla”, dijo.
La orden del mandatario regional es la adecuación de una sede lista, cómoda, tecnológicamente bien dotada y con todas las facilidades y comodidades para lograr esta sede presidencial para Abelardo de la Espriella.
Pero los cuestionamientos sobre las facilidades de empezar a despachar desde la capital del Atlántico no son menores.
Actualmente, la mayoría de los ministerios funciona en el mismo sector del centro bogotano donde está la Casa de Nariño, lo que le permite al presidente convocar y reunirse en persona con sus funcionarios en cuestión de minutos.
Con el nuevo esquema, esa cercanía física desaparece. Aunque la tecnología permitiría sostener comunicaciones, no es lo mismo coordinar decisiones de gobierno a distancia que tener a los ministros a pocas cuadras.
A esto se suma que De la Espriella tampoco estará de forma permanente en Barranquilla, pues ha anunciado que pasará varios días en distintas regiones liderando los llamados puestos de mando unificados (PMU).
La decisión hace parte de un plan más amplio de descentralización que también contempla sedes alternas en Medellín y en Cali.
Y es que la ‘Arenosa’, en medio de su calor característico y de su papel histórico como uno de los principales centros portuarios del país, tiene flechado a Abelardo, que desde hace tiempo vive en la capital del Atlántico.
Sin embargo, en diálogo con EL COLOMBIANO, el politólogo Felipe Murillo, de la Universidad Eafit, señaló que esto no representa, en sentido estricto, una descentralización del poder, en la medida en que no se transfieren funciones formales a la Alcaldía de Barranquilla ni se crean dependencias subordinadas del Ejecutivo en las regiones; se trataría, más bien, de una apuesta logística y simbólica frente al centralismo bogotano.
En la práctica, la Casa de Nariño, en Bogotá, seguiría albergando algunas entidades, pese a que el mandatario electo no residirá allí, mientras avanza su plan de convertirla en un museo abierto al público, un cargo que le dejó a la ministra de Cultura designada, Paola Holguín.
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El nuevo esquema se complementa con la promoción de un acto legislativo para que Barranquilla sea reconocida constitucionalmente como “capital alterna” de Colombia, y con la creación de sedes adicionales de la Presidencia en Medellín y Cali.
Todo, enmarcado en lo que el gobierno entrante presenta como un giro hacia una administración con mayor presencia territorial, pero que en la práctica deberá resolver cómo sostener la coordinación cotidiana con un gabinete que, por ahora, sigue operando desde Bogotá.
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Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Dónde despachará Abelardo De la Espriella como presidente de Colombia?
- Abelardo De la Espriella dividirá su despacho entre el Palacio de San Carlos en Bogotá y una nueva sede presidencial en Barranquilla, ubicada en la Segunda Brigada del Ejército. Además, proyecta sedes alternas en Medellín y Cali para gobernar desde las regiones.
- ¿Por qué Abelardo De la Espriella no gobernará desde la Casa de Nariño?
- El presidente electo busca descentralizar simbólicamente el gobierno despachando desde las regiones. Bajo este plan, la tradicional Casa de Nariño en Bogotá dejará de ser la residencia e instalación del Ejecutivo para convertirse en un museo abierto al público.
- ¿Cómo funcionará la sede de la Presidencia en Barranquilla durante el nuevo Gobierno?
- La sede operará en la Segunda Brigada del Ejército y contará con adecuaciones tecnológicas para realizar consejos de ministros y coordinar agendas regionales. El gabinete continuará en Bogotá, por lo que las reuniones presenciales se alternarán con comunicación remota.