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Diego Fernando Gómez

Ingeniero y economista con doctorado en Ingeniería, y doctorando en Historia Empresarial en la Universidad Autónoma de Barcelona. Director de ECSIM y profesor en varias universidades, ha liderado proyectos nacionales e internacionales —públicos y privados— sobre innovación, desarrollo económico y sostenibilidad. Para él, referente en pensamiento empresarial y prospectiva territorial, las ciudades nacen en lo local, pero su destino es el mundo. Solo al abrirse y conectarse logran desplegar su verdadero potencial y construir bienestar duradero.

POTs de poetas: la demografía

hace 1 hora
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  • POTs de poetas: la demografía

Por Diego Fernando Gómez - opinion@elcolombiano.com.co

Medellín discute la actualización de su Plan de Ordenamiento Territorial. Estos han sido bendición o maldición de las ciudades desde su propio origen. Inevitablemente, han estado sujetos a visiones bondadosas que pueden convertirse en restricciones que inhabilitan el desarrollo. Las visiones no realizables y que riñen con dinámicas reales son las que configuran los POT de poetas que terminan afectando a los ciudadanos y al futuro de las ciudades.

La primera reflexión sobre el POT tiene que ver con consideraciones demográficas. Las inmigraciones son las que terminan construyendo ciudades. Lo vivieron en Ámsterdam, que pasó de 50.000 personas a más de 200.000 en unas décadas, a comienzos del siglo XVII; Londres, en los siglos XVIII y XIX; y Nueva York y Barcelona, en los siglos XIX y XX. Todas lograron articular modelos virtuosos de gestión de inmigraciones con modelos de planeación territorial, varios de ellos reconocidos como patrimonio de la humanidad.

Medellín también ha sido resultado de estos procesos. En el siglo XIX consolidó las dinámicas de desarrollo regional y, a comienzos del siglo XX, se convirtió en ejemplo de revolución urbana e industrial. Luego vino una transformación regresiva. La planeación de Wiener y Sert se vio desbordada en las décadas de 1950 y 1960, cuando pasamos de 680.000 habitantes que suponía este plan a 1.800.000 a finales de la década de 1960. El efecto se puede observar en los mapas: un núcleo central bien delineado y consolidado, acompañado de una ciudad que emergió caóticamente, sin vías adecuadas, sin trazados urbanos, con zonas de altos ingresos en El Poblado y zonas de bajos ingresos en la comuna 13, y en las comunas nororientales y noroccidentales.

¿Cómo evolucionará la población de Medellín en las siguientes dos décadas? En tres décadas previas tuvimos tres procesos de inmigración. El primero correspondió a asentamientos de población desplazada derivados de la violencia de los años noventa, que marcaron la violencia urbana y las crisis sociales de comienzos de los 2000. El segundo fue la entrada de migrantes venezolanos desde 2015. El tercero es el que presenciamos desde 2018, en el que la ciudad aumenta su población a más del doble del ritmo que consideraba el DANE en el censo de 2018.

Enfrentamos dos problemas. El primero es con qué datos de población planear. Los datos de población del DANE difieren de la realidad que registran las afiliaciones al sistema de salud. En Medellín, el DANE registró una población de 2.427.133 personas. Ese año, los afiliados al sistema de salud en la ciudad eran 2.672.375. Es decir, de manera real y constatable, se tenían 245.000 personas adicionales a las registradas por el DANE. Estas diferencias se acrecentaron en 2025. Medellín tiene 2.962.487 personas afiliadas al sistema de salud, mientras que la población proyectada por el DANE es de solo 2.528.343; es decir, 434.000 personas más. El caso de Bello es problemático. A diferencia de Medellín, el DANE tenía sobreestimada su población en 123.000 personas, pero subestimaba su ritmo de crecimiento, que es del 28% desde 2018.

El segundo problema corresponde a los escenarios futuros de inmigración desde fuera del área metropolitana y a procesos de relocalización dentro de esta. El POT debe habilitar que ocurra la ciudad del futuro, y será la que construya la gente que decida vivir en ella.

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Diego Fernando Gómez

Ingeniero y economista con doctorado en Ingeniería, y doctorando en Historia Empresarial en la Universidad Autónoma de Barcelona. Director de ECSIM y profesor en varias universidades, ha liderado proyectos nacionales e internacionales —públicos y privados— sobre innovación, desarrollo económico y sostenibilidad. Para él, referente en pensamiento empresarial y prospectiva territorial, las ciudades nacen en lo local, pero su destino es el mundo. Solo al abrirse y conectarse logran desplegar su verdadero potencial y construir bienestar duradero.

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